Con Talachas siguen en los campos

El Universal
18/04/201900:00:24

Exfutbolistas profesionales a veces juegan cascaritas por las que les otorgan un módico pago

“Uno nunca es exfutbolista, toda la vida será jugador de futbol, claro, no profesional, pero siempre que te encuentres en una cancha y con un balón jugarás, no importa si estás en el barrio o en un estadio”. Así se siente José Luis López, el Parejita, quien siempre que puede se pone a jugar una cascarita, o ta – lachear ,“no importa cómo se le diga”. Ese es el otro futbol, en el que no hay oropel y lentejuela, sólo hay un balón y dos porterías, campos de tierra y rivales que te ven con admiración y envidia.

López jugó 15 años como profesional, se retiró en 2015 después de vestir la camiseta de 10 clubes, ahora cada vez que puede “lo sigo haciendo, porque me gusta. Ahora lo hago por diversión”. ¿Dinero? No es algo que el Pa – rejita busque ahora, “estoy bien, tengo negocios, un programa de radio, participo en televisión y junto con mi papá manejo el equipo Ángeles de la Ciudad de México. Estamos en Liguilla ¡eeeh!”. Y los exprofesionales que lo hacen así, “pues…¿qué bueno no? No es nada denigrante.

Es seguir haciendo lo que a uno le gusta y si te pagan qué mejor, que aprovechen, eso es muy bueno. Mucha gente ha de decir que se hace porque se está mal, en la ruina, que es denigrante, pero no…, es sólo porque alguna vez te vieron en un estadio como profesional, pero uno ya se retiró, y lo importante a estas alturas es vivir y convivir. Lo demás, es lo de menos”. Pero… ¿la talacha es negocio, para el que paga como para el que cobra? Jesús Mosqueda, exjugador del América que también ha tala – cheado y que ahora se dedica a organizar partidos de exhibición de leyendas, dice que “no, para los patrones, no, lo hacen por pasión, nada más”.

Los que pagan para que exprofesionales jueguen con sus equipos, “son personas a las que le gusta mucho el futbol. No recuperan lo que invierten. Lo hacen por admiración a los que jugamos en Primera División, y se dan la oportunidad de convivir con los que vieron en la televisión”. El pago a los exprofesionales es según el nivel que alcanzaron como profesionales. “Varía. Depende de la carrera que tuviste, qué hiciste, si fuiste campeón o seleccionado nacional, con base en eso te arreglas. Hay quienes se dedican 100 por ciento a la talacha , y está bien, es una manera de vivir y hacer lo que tanto te apasiona, porque uno nunca deja de ser futbolista”, afirma Jesús Mosqueda. Ese es el otro futbol, sin oropel. Canchas de tierra, un balón, y la promesa de un pago…