Mexicano crea andadera para niños con discapacidad

Redaccion
06/05/201811:26:19

Diseñó un aparato para que niños con discapacidad puedan andar

Los sábados de Juan Carlos no son días de descanso, como para otros profesores. A las siete de la mañana llega a su laboratorio en la Universidad Tecnológica de Tulancingo (UTEC), en Hidalgo, para trabajar en su proyecto: una andadera que apoyará a niños con discapacidad en sus terapias, reconocida en Estados Unidos, Brasil y México por su innovación en favor de la inclusión.
Juan Carlos González es ingeniero en electrónica. Dirigió sus estudios a la tecnología aplicada a la medicina. Hace 10 años, cuando ingresó a la universidad, su madre comenzó a trabajar como enfermera auxiliar en el Centro de Rehabilitación Integral de la entidad.
“Mi mamá ha trabajado en el Centro de Rehabilitación desde que fue inaugurado y yo la acompañaba constantemente. Lo que más recuerdo es la vulnerabilidad en que se encuentran las personas con discapacidad”, dice.
Juan Carlos sintió una responsabilidad con los padres de los niños que padecen alguna discapacidad: “A pesar de que no tienen un diagnóstico favorable, le echan todas las ganas del mundo. Hay madres de bajos recursos que con sus zapatitos rotos, sin comer o sin dinero para el pasaje, los llevan a terapia. Si ellos hacen todo por ayudar a sus niños, uno podría poner un granito de arena con la ingeniería”.
El docente proviene de un pequeño pueblo del municipio de Epazoyucan, en Hidalgo, donde la mayoría de los habitantes se dedica al campo y son altos los índices de migración. El Inegi informó que esa entidad se encuentra en la posición 12 entre los estados con mayor número de connacionales en Estados Unidos.
Al provenir de una familia de escasos recursos, Juan trabajó desde la preparatoria como jardinero, pintando casas y ayudando en la cosecha. “En el fondo me ayudó mucho porque conozco el esfuerzo que hacen para ayudar a sus pequeños en rehabilitación”.

Esfuerzo incluyente
En 2012, Juan Carlos participó con el equipo de robótica de la UTEC en un concurso de la Academia Estatal de Robótica. Resultaron campeones a nivel estatal y nacional, por lo que fueron a competir a Estados Unidos.
Juan tuvo a su segundo hijo en ese año y por recomendación de su mamá, lo inscribió a terapias de estimulación temprana. “Mientras me encontraba en espera, observé que las andaderas de los niños con discapacidad presentaban muchos problemas. Los pequeños tenían miedo, se soltaban, lloraban y las mamás debían auxiliar a los terapeutas para moverlas. Esta experiencia me permitió ver que muchos métodos podrían mejorar a través de la incorporación de la tecnología”.
De acuerdo con el último Informe Anual sobre la infancia en México de la UNICEF, dos de cada 100 niños tienen discapacidad. Para ayudar, Juan Carlos González invitó a un grupo de alumnos y colegas de la UTEC para desarrollar una andadera motorizada.
El maestro Gildardo Godínez Garrido se unió al proyecto en 2015 y se encargó principalmente del diseño, elaboración de algunas piezas y del desarrollo de la aplicación que movilizará de manera automática la andadera.
La estructura de este aparato busca dar mayor estabilidad al paciente. Se le añadió un arnés que brinda más soporte y “aunque se desequilibre, no permite que caiga y así se brinda más seguridad al menor en cada paso”.
“Es un proyecto muy importante. Cuando la probó mi hija, caminó más derecha. Con la andadera puede dar pasos más firmes”, comenta Mariela León, madre de una niña que asiste al Centro de Rehabilitación.
La andadera también sirve para auxiliar a los terapeutas. “Cuando se habla de una persona con discapacidad, pensamos más en el paciente, pero se debería pensar también en el asistente”, comentaron los profesores.
El terapeuta controla la andadera con una aplicación móvil, para que así no sufra daños en la espalda, pues la mayor parte del tiempo permanece inclinados.
Juan Carlos decidió trabajar en una andadera para la terapia infantil en vez de adultos porque “uno de los anhelos de nuestro país es tener una sociedad incluyente y con igualdad de oportunidades. La niñez es una etapa determinante del ser humano, por lo que se puede influir en este periodo para un mejor desarrollo físico y emocional”.
La Unicef señala que la discapacidad es motivo de discriminación y exclusión en México; en el caso de los niños, es aún más difícil que disfruten de sus derechos como los demás. El estudio “Niñas y niños fuera de la escuela 2015” mostró que al menos 1% de niñas y niños con discapacidad motriz no asisten a preescolar, 25% a primaria y 5% a secundaria.
En 2016, la andadera motorizada ganó el Premio Hidalgo de Ciencia, Tecnología e Innovación, así como el primer lugar en el Concurso Nacional de Innovación y Emprendimiento del Subsistema de Universidades Tecnológicas y Politécnicas. Participaron para obtener el Premio Nacional Innovatis “Innovación tecnológica para la inclusión social”, certamen en el cual resultaron semifinalistas y fueron reconocidos por la Secretaría de Innovación, Ciencia y Educación Superior de Guanajuato.
Este proyecto les permitió viajar a Varginha, Brasil, donde presentaron la andadera motorizada. “El rector de la Universidad de Unis quedó maravillado con el proyecto, por lo que nos invitó su país”, compartió el también profesor y colaborador Gildardo Godínez.
“En mayo se celebra el Día del Maestro en Brasil y este día coincidió con la inauguración del congreso. En la ceremonia, el rector nos pasó al estrado y expresó: `Todos los maestros deberían hacer lo que estos dos señores, impulsar a sus estudiantes a resolver problemas de nuestra sociedad´”, explicaron.
Los desarrolladores comparten que a pesar de los premios y reconocimientos, las mejores experiencias han sido ver que su proyecto es funcional para los niños. “Una mamá cuyo hijo padece parálisis cerebral nos comentó que nunca pensó que su niño podría caminar”, dijo el profesor Juan Carlos.

Falta de impulso
La andadera ha sido probada con niños con distintos niveles de discapacidad motriz. Los resultados han sido exitosos, pero hace falta un impulso para que el proyecto llegue a más instancias de rehabilitación.
“Lo más importante es que la andadera funciona en los centros de rehabilitación integral. Nuestro mayor anhelo es que el proyecto sirva para lo que fue diseñado”, explicó Juan.
El artículo nueve de la Ley de Ciencia y Tecnología establece que el monto anual que el gobierno federal destinará al financiamiento de la investigación científica y desarrollo tecnológico “deberá? ser tal que el gasto nacional en este rubro no podrá? ser menor a 1% del producto interno bruto del país”.
De acuerdo con datos de la OCDE, en 2016 México destinó 0.5% del PIB en ciencia y tecnología y se ubicó en el lugar 31 de los 35 que pertenecen a la organización.
En su primera etapa, la andadera motorizada fue financiada por la UTEC y los integrantes del proyecto. En la segunda fase ha sido mayor la aportación de los docentes, quienes han buscado sin éxito una asociación o empresa que apueste por el proyecto. A pesar de ello, el equipo se esfuerza y Juan llama a sus alumnos a que destinen su trabajo a mejorar la sociedad.