La estatua de Juárez llegó casi rota a Washington hace 52 años

El Universal
08/07/202013:53:49

Su viaje a la capital de Estados Unidos en diciembre de 1968 estuvo marcado por los accidentes

En su esperada visita a la capital de Estados Unidos, el presidente Andrés Manuel López Obrador depositó este miércoles flores a los pies de la estatua de bronce de Benito Juárez (1858-1872), al que considera un ejemplo en servicio público.

Hace más de medio siglo, en 1966, el entonces presidente de EU, Lyndon Johnson (1963-1969), visitó Ciudad de México para regalar a los mexicanos una estatua de Lincoln, que era una replica del monumento que el famoso arquitecto Augustus Saint-Gaudens esculpió para Chicago.

La estatua que Johnson otorgó a México se encuentra actualmente en el Parque Lincoln, en la zona sur de Polanco de Ciudad de México.

La figura de Lincoln es popular en nuestro país porque, cuando era uno de los legisladores del Congreso de EU, se opuso firmemente a la intervención estadounidense en México (1846-1848) y, después como jefe de Estado rechazó las intervenciones francesas.

En respuesta a ese gesto de amistad por parte de Johnson, México entregó al pueblo estadounidense una estatua de Benito Juárez.

La estatua fue inaugurada el 7 de enero de 1969 por el entonces ministro de Exteriores mexicano, Antonio Carrillo Flores, y su homólogo estadounidense, Dean Rusk, quien durante la ceremonia dijo: “Hemos compartido con México uno de nuestros grandes héroes y ahora México está comportamiento con nosotros a uno de sus grandes hijos”, recogió The Washington Post.

UN TRAYECTO ACCIDENTADO DESDE MÉXICO A EU

Lo más difícil para la estatua de Benito Juárez fue el trayecto desde México a tierra estadounidense. Desde México viajó en camión hasta Laredo (Texas, EU), donde fue cargada en un vagón de ferrocarril para ser transportada hasta Washington D.C., donde llegó con grietas y un brazo casi roto.

Como escribió hace cincuenta años el periodista de The Washington Post Martin Weil: “Cuando se abrió la caja, el 16 de diciembre (de 1968), los funcionarios para su consternación se toparon con que el brazo derecho de la estatua, diseñado para señalar hacia afuera, estaba agrietado, hundido y casi cortado. Otras grietas atravesaban las piernas de yeso”.

Entonces, apresuradamente, el Gobierno de EU, pidió a una tienda local que reparara la estatua para que estuviera lista para la ceremonia de inauguración.

UNA ESTATUA LLENA DE SÍMBOLOS

La estatua quedó como nueva y hoy sigue vigilando a los caminantes, muchos de ellos empleados del Departamento de Estado de EU, que se encuentra a pocas cuadras.

En el pedestal se puede leer en español y en inglés la frase: “El respeto al derecho ajeno es la paz” (Respect for the rights of others is peace), que Benito Juárez pronunció en 1867 y que López Obrador repitió en enero de 2019 con motivo del debate a nivel internacional sobre una intervención en Venezuela.

En la estatua, Benito Juárez aparece con su brazo derecho alzado apuntando al horizonte, mientras que en su mano izquierda sostiene un libro con la palabra “Reforma”.

Por último, en su base de granito, el monumento esconde una urna con tierra de la ciudad de Oaxaca, donde nació Benito Juárez y que López Obrador ha visitado en varias ocasiones.