Artista censura su obra por críticas feministas

Agencias
04/10/201808:38:47

"Ya no hay mural. Perdón a los que haya molestado el verso. Aunque no lo entiendo. Nunca esperé que un beso fuera polémico y antes que borrar a Aleixandre, prefiero borrar todo, no importa.

CIUDAD DE MÉXICO, octubre 4 (EL UNIVERSAL).- Hasta hace apenas unas semanas el graffiti del artista Ángel Idígoras titulado “La esquina de los besos”, que rendía un homenaje a todos los enamorados de España, ha sido tapado debido a la frase “la memoria del hombre está en sus besos”, tomando el primer verso del poema “Los besos dados”.
De acuerdo con “ABC Cultura”, la pintura, que había sido plasmada en una pared de las calles de Málaga, fue poco aceptada por un grupo de feministas, quienes escribieron con letras moradas en el mismo mural “Y la memoria de las mujeres, ¿dónde está?”, apenas dos semanas después de que se estrenara.
En un inicio, Idígoras pensó en borrar únicamente el verso de la polémica, sin embargo, cambió de idea el martes pasado, tapando con pintura blanca lo que antes era su dibujo inspirado en la famosa fotografía “El beso”, de Robert Disneau.
“Ya no hay mural. Perdón a los que haya molestado el verso. Aunque no lo entiendo. Nunca esperé que un beso fuera polémico y antes que borrar a Aleixandre, prefiero borrar todo, no importa. Espero que dejemos esto ya y nos pongamos a hacer otras cosas bonitas”, se justificó en su cuenta de Twitter.
El caso no acaba ahí, pues en la misma red social, la indignación aumentó en cuanto se conoció la noticia.
Usuarios, respetando la noticia del artista, censuraban que hubiese terminando cediendo a la sinrazón ultrafeminista.
“Has cedido al radicalismo de la izquierda ultra. Sigamos dando pasos atrás en la libertad de expresión y de uso del espacio público”, espetaba un tuitero. “Basta de ceder por miedo. Eso es precisamente la fuente de su poder, las cesiones por miedo”, pedía otro, mientras que en otra cuenta se podía leer “Si te rindes se lo pones en bandeja a los ignorantes…un paso más que van a dar en su lucha por la destrucción de la cultura”.
Pero el dibujante lo tiene claro. “Borrar el verso sería aceptar su censura. Dejarlo, permitir el insulto público a Aleixandre. ¿Ir cada día a borrar las pintadas?, imposible”, remachó la polémica.