Regala noche dorada

El Universal
13/10/201800:00:30

Pese a la lluvia, la cantante colombiana conquistó al público mexicano con el repaso de sus éxitos y una gran producción

Ni el aguacero que cayó horas antes de que iniciara su presentación, pudo impedir que los fans mexicanos disfrutaran del primer concierto de Shakira en más de siete años.
Un público diverso, en su mayoría cubierto por impermeables, manifestó su enojo con gritos y abucheos por el retraso de 49 minutos en el inicio del concierto.
Pero eso quedó atrás cuando, mientras se escuchaban los acordes de “Estoy aquí” y se proyectaban en las pantallas fotos de la cantante en distintas etapas de su vida, Shakira apareció en el escenario vestida con una chamarra de cuero negra y su acostumbrado cabello alborotado.
Con una sonrisa, la colombiana interpretó el resto de la canción y luego saludó a sus fans.
“¡¿Cómo está mi gente de México?!” fueron las palabras que dirigió al público, que la recibió eufórico y le respondió con chiflidos, aplausos y varios piropos.
La artista siguió con “Dónde estás corazón”, en la que la pirotecnia y las luces láser iluminaron el Estadio Azteca.
Antes de cantar “Loba”, ya sin chamarra de piel y portando un atuendo negro con transparencias, se sentó “encadenada” por unos segundos y después pidió la ayuda del público para repetir el grito de una loba.
Para ese momento, la lluvia reapareció y el público se empapó.
“Cuanto tiempo… no saben la emoción que siento de estar aquí en México. Este país también es mi casa, gracias”, dijo antes de continuar con “Si te vas”.
Dos pantallas circulares en cada lado del escenario y una pasarela en el centro, por la cual desfiló en múltiples ocasiones, sirvieron para que el público viera más de cerca a la cantante.
“Siete años, México y no podía esperar otro día más sin verlos, a pesar de la lluvia ya saben que si estoy aquí es por ustedes y porque los milagros existen. Quiero agradecerles por haber estado ahí todo el tiempo, en los momentos más difíciles de mi vida y en los felices también, ¡gracias México!”, dijo la colombiana para después cantar “Nada”.
Pese a que la lluvia no cedió, la cantante continuó con “Perro fiel” en compañía de un violín y mientras se proyectaban imágenes de Nicky Jam, lo que desató la energía del público.
Ante el entusiasmo, Shakira respondió moviendo la cadera y descubriendo momentáneamente su abdomen.
La producción de “El Dorado World Tour” asombró por el gran despliegue de luces multicolores, pirotecnia en las canciones más rítmicas y humo que circuló en la cancha del Azteca.
Hasta cierto punto, estos elementos mitigaron los inconvenientes por el clima e hicieron brillar a la cantante.
De acuerdo a los organizadores, 48 mil 336 fueron las personas que disfrutaron en el Azteca la primera de las cuatro presentaciones que ofrecerá la colombiana en territorio nacional.