“Mentes criminales” más allá de la ficción

El Universal
13/01/202022:24:35

La serie, que emite hoy su temporada final, retrató casos reales de EU

Es un dicho común el que versa: “la realidad supera la ficción” y en el caso de la serie Criminal minds (Mentes criminales) aplica perfectamente.

Después de 15 años de resolver cientos de casos de asesinatos, la Unidad de Análisis de Conducta del F.B.I. dirá adiós a la pantalla chica con el estreno de su temporada final esta noche a las 23:00 horas por AXN, a cinco días de su estreno en Estados Unidos.

Con 10 capítulos, la temporada número 15 comenzará con el regreso del criminal Chameleon —apareció desde el final de la entrega anterior—. Entre las sorpresas, además de actores como Joe Mantegna, A.J. Cook y Matthew Gray Gubler, estará de vuelta Jane Lynch después de tres temporadas de su salida.

Pero aunque se trate de ficción, la serie creada por Jeff Davis guarda similitudes con casos reales de asesinos que han marcado la historia y que han sido reflejados en algunos de sus episodios.

Ted Bundy. En el primer capítulo de la tercera temporada, los protagonistas se enfrentan a Nathan Tubbs, un asesino serial que caza mujeres en la universidad en la que trabaja como guardia de seguridad. En la realidad el asesino serial pasó más de una década negando sus crímenes para después confesar 30 homicidios de mujeres en Estados Unidos entre los años 1974 y 1978.

Zodiac Killer. El Asesino del zodiaco tuvo su intervención durante la temporada siete, episodio 11. En este capítulo, el criminal central es un imitador que recrea las acciones del asesino real y trata de convencer a los policías de que él es el verdadero.

Al delincuente al que admira se le culpa de una serie de casos a finales de los años 60 en el norte de California.

Ariel Castro. Durante la temporada 11, episodio 14 de la serie, el caso central giró alrededor de Michael Clark Thompson, un secuestrador y violador que recordaba al conocido como El monstruo de Cleveland.

En la trama, una mujer logra escapar de la casa en la que había estado encerrada durante años; en la vida real, Castro secuestró a tres mujeres a principios de los 2000 y las tuvo en su casa hasta que casi 10 años después una de ellas logró escapar y llegar con las autoridades para así lograr que lo arrestaran.