Denuncian biopiratería con maíz de comunidad mixe de Oaxaca

El Universal
30/09/201912:21:14

Estos daños desembocaron en la solicitud de patentar características genéticas derivadas de esta especie de maíz que se nombra "olotón", del cual se encuentra documentada su existencia desde la década de los años cincuenta en Guatemala y México.

OAXACA, Oax., septiembre 29 (EL UNIVERSAL).- Las organizaciones de sociedad civil y campesinas que integran el Espacio Estatal en Defensa del Maíz Nativo de Oaxaca denunciaron que científicos norteamericanos, entre los años 2006 al 2015, realizaron biopiratería con las características genéticas del maíz olotón, el cual fue sustraído de la comunidad mixe de Totontepec.
Durante una reunión que se llevó a cabo el 27 y 28 de septiembre, los representantes de quienes integran este organismo explicaron que bajo el disfraz de la ciencia y el desarrollo, los científicos de la Universidad de California, en la ciudad de Davis, y la de Wisconsin, en Madison, trabajan al servicio de la empresa Mars Inc., y cometieron una serie de agravios a comunidades indígenas mesoamericanas.
Estos daños desembocaron en la solicitud de patentar características genéticas derivadas de esta especie de maíz que se nombra “olotón”, del cual se encuentra documentada su existencia desde la década de los años cincuenta en Guatemala y México.
“Vemos con preocupación los ordenamientos internacionales a los que México está empujado a ratificar, como el Protocolo de Nagoya sobre acceso a recursos genéticos, y el Convenio de la Unión Internacional para la Protección a las Obtenciones Vegetales (UPOV 1991), convenidos en el nuevo Tratado comercial con Estados Unidos y Canadá (TMEC)”, declararon.
El punto que destacan es que “son instrumentos que legitiman el despojo de los recursos genéticos bajo un supuesto reparto de beneficios, por un lado, y por el otro la criminalización del libre intercambio de semillas para favorecer el interés de las empresas transnacionales, menospreciando el hecho de que el maíz es una creación mesoamericana que tardó miles de años en producirse, y que ahora quieren apropiarse para lucrar”.
Para ellos, esto fue un acto de biopiratería, y aseguraron que los científicos de estas universidades no realizaron ningún descubrimiento sólo pretenden apropiarse de sus saberes ancestrales, “mostrando un desconocimiento y menosprecio de la ciencia tradicional que actualmente en nuestras comunidades se expresa como costumbre”, señalaron.
Los participantes en este evento sobre el maíz comunal indicaron que el trabajo en la milpa siempre ha contribuido a enfriar el planeta.
El hecho de que la tecnología occidental les permita saber que el maíz olotón se alimenta del nitrógeno que capturan las bacterias que viven en el mucílago que segregan sus raíces, y que pueden manipular esta cualidad para disminuir el uso de fertilizantes hechos a base de petróleo, “no les da derecho a apropiarse de este conocimiento milenario, que desde la perspectiva indígena debe seguir en manos de quienes trabajan la tierra para producir sus alimentos”.
Privatización del maíz. Sobre las políticas públicas que el titular del gobierno federal, Andrés Manuel López Obrador, está impulsando para el campo mexicano, los integrantes de esta organización aseguraron que ven con desagrado el hecho de que se utilizan “políticas paternalistas con el disfraz del combate a la pobreza”, para individualizar la entrega de recursos mínimos a los campesinos.
De acuerdo con ellos, esto propicia la desintegración del tejido comunitario, al mismo tiempo que asestan un golpe a los derechos colectivos de los pueblos indígenas. “Así, mientras que se promete reconocer la libre determinación de los pueblos indígenas, en los hechos se imponen programas que en aras de la transformación destruyen la comunidad”, sostuvieron.
A través del Espacio Estatal en Defensa del Maíz Nativo de Oaxaca, afirmaron que el programa del gobierno federal: “Sembrando vida”, tiene la intención de dividir las tierras de uso común para sentar las bases de su futura privatización, mediante la erosión del tejido social; esto propiciado por la toma de decisiones en pequeños grupos que ignoran la existencia de las asambleas comunitarias.
“Asimismo, lo vemos como el impulso al establecimiento de plantaciones comerciales que pretenden sustituir los espacios donde se siembra la milpa”, señalaron los defensores del cultivo.
El Espacio Estatal en Defensa del Maíz Nativo de Oaxaca exigió al gobierno mexicano dejar de simular que apoya al campo, y dejar en manos de los indígenas y campesinos las decisiones para que produzcan sus propios alimentos.