¿Sufres de hormigueo o calambres?

El Universal
17/11/201912:38:43

El dolor neuropático afecta al sistema nervioso periférico o central, ya sea en una parte del cuerpo o en varias. El daño puede ser crónico o intenso y, en muchas ocasiones, es tal su intensidad que impide realizar las actividades cotidianas.

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 17 (EL UNIVERSAL).- En México, nueve millones de personas tienen diabetes. De esa cifra, dos millones presentan neuropatías, indica la Federación Mexicana de Diabetes.
Además, más de la mitad de los pacientes sufrirán neuropatías en sus extremidades inferiores en algún momento. Y, si no se acude al médico o se lleva el tratamiento indicado, se corre el riesgo de ser amputado.
El dolor neuropático afecta al sistema nervioso periférico o central, ya sea en una parte del cuerpo o en varias. El daño puede ser crónico o intenso y, en muchas ocasiones, es tal su intensidad que impide realizar las actividades cotidianas.
“La diabetes es una enfermedad silenciosa que afecta diversos órganos y partes del cuerpo. Los nervios se dañan y generan diversas alteraciones. Cada paciente las asimila de manera diferente: por ejemplo, habrá quien presente problemas en los nervios motores, que son los que controlan todos los movimientos musculares de nuestro cuerpo.
“Asimismo, se pueden afectar los nervios autónomos (los cuales se encargan del funcionamiento de la presión arterial) o los nervios sensitivos (los que detectan la temperatura o el dolor). Por lo tanto, existen distintos síntomas”, indica el doctor Manuel Duarte Vega, director científico en el Instituto de Investigación Cardiovascular de Guadalajara.
Conoce las señales
Los principales síntomas son calambres, sensación de hormigueo, punzadas, entumecimiento, enfriamiento, cansancio, ardor o la sensación de recibir toques eléctricos. Todo ello puede presentarse en una parte del cuerpo o en varias.
“Hay veces que las molestias empiezan en los dos pies, dificultando el caminar. Paulatinamente, va subiendo a la pantorrilla e, incluso, a las manos, lo que favorece la pérdida de habilidad para escribir, vestirse o comer.
“Existen casos en que las personas sienten síntomas y desaparecen. Por ello, no le dan mucha importancia y lo ven como algo pasajero y común. Sin embargo, también hay quien diario presenta dolor o molestia y no acude al médico, la mayoría de las veces por desinformación o miedo, ya que piensa que le cortarán una extremidad. La realidad es que atenderse a tiempo evitará varios problemas”, resalta Duarte Vega.
No solo afecta a los diabéticos
El especialista enfatiza que el dolor neuropático no es exclusivo de las personas con diabetes, pues lo pueden presentar pacientes con insuficiencia renal, esclerosis múltiple, herpes zóster, tumores de cabeza y cuello, con infecciones intracraneales, veganos y adultos mayores.
“Todo el cuerpo está conectado. Por eso, cuando algo falla, se crea un efecto dominó. Por ejemplo, los nervios conectan la médula espinal con el cuerpo y hacen que el cerebro se comunique con los órganos, los músculos y la piel.
“La mielina es la capa que protege los nervios. No obstante, cuando esa capa está dañada o existe algún problema con ella, la persona sufre de fuertes dolores, al grado de llevarlos a la incapacidad. Esto ocurre porque la información no se transmite de manera adecuada ni completa a los órganos o a la piel”, afirma el especialista del Nuevo Hospital Civil de Guadalajara, Jalisco.
Por otro lado, algunos de los detonantes para presentar dolor neuropático son el alcoholismo, una mala alimentación, infecciones, toxinas, autoinmunidad y enfermedades como la insuficiencia renal o el cáncer, tabaquismo o tener altos niveles de colesterol.
En este tenor, el doctor Andrés Herrera, gerente médico de la división P&G Health México, menciona que el dolor neuropático, a pesar de tener síntomas multifacéticos y que no arrojan evidencias físicas, es una enfermedad que, en ocasiones, puede ser ignorada o interpretada de manera incorrecta.
De ahí que el especialista señala que, ante cualquier síntoma, es fundamental acudir con el médico, para que recomiende el mejor tratamiento.