Tren Maya tiene “potencial de ser un desastre”: Ernesto Enkerlin

El Universal
17/11/201911:01:26

"El modelo del Tren Maya ya no tiene lugar en una visión de sostenibilidad; sí se puede hacer un proyecto interesante, pero no el proyecto que hasta ahorita ha sido de conocimiento público".

CANCÚN, QR., noviembre 16 (EL UNIVERSAL).- El expresidente de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), Ernesto Enkerlin, afirmó en Cancún que el megaproyecto de “Tren Maya”, originalmente planteado por el gobierno mexicano a través del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), “tiene el potencial de ser un desastre”.
En entrevista con EL UNIVERSAL, quien fue también titular de la Conanp, durante el sexenio del entonces presidente, Vicente Fox (2000-2006) y de Felipe Calderón (2006-2012), subrayó que el “Tren Maya” es un proyecto que “no le conviene a México”, que financieramente es “inviable” y que duda, se concrete.
“El modelo del Tren Maya ya no tiene lugar en una visión de sostenibilidad; sí se puede hacer un proyecto interesante, pero no el proyecto que hasta ahorita ha sido de conocimiento público”.
“El proyecto todavía no se ha concretado, pero tiene el potencial de ser un desastre; sí hay maneras de hacerlo, de forma que haya un impacto neto positivo, evitando fragmentar la selva, evitando nuevos desarrollos, aunque sí se podría relanzar desarrollos que tuvieron en su momento y que podrían ayudar a reducir la dispersión de la población en el territorio. Creo que hay maneras de hacerlo positivo, pero como está planteado originalmente, definitivamente que es negativo”, expresó.
Ocurre que el proyecto pensado para Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán no sólo versa sobre la operación de un tren y la colocación de infraestructura ferroviaria. Contempla la instalación de estaciones, además de la creación de nuevos centros de población que atraerán además de turistas, más gente que demandará más servicios: mayores cantidades de agua -en zonas donde hay escasez, como Calakmul- vivienda, alumbrado, calles, drenaje sanitario, hospitales, escuelas, entre otros, en una región que padece de esas carencias.
“Definitivamente el generar nuevos polos de desarrollo iría en contra del interés de largo plazo del país; en lugares donde hay desarrollo existente sí se podría mejorar la infraestructura para que se reduzca la dispersión de la población”, señaló.
“Pero a como está planteado ahorita tiene un efecto neto negativo a muy negativo y si atendemos a lo que se planteó en principio, creo que el Tren Maya es un proyecto que no le conviene a México”, agregó.
Enkerlin Hoeflich afirmó que el tiempo en que se pretende realizar la consulta que anunció el actual mandatario, Andrés Manuel López Obrador, para conocer la opinión de los pueblos originarios sobre el megaproyecto “Tren Maya”, es muy corto, tomando en cuenta que debe apegarse a lo que mandata el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales, es un tratado internacional que data de 1989, que al haber sido firmado por México, obliga al gobierno a consultar a los pueblos originarios, de forma previa, libre e informada respecto al desarrollo de megaproyectos.
Lo anterior significa que se deben presentar a los indígenas, todos los componentes y alcances del proyecto “Tren Maya”; es decir, los beneficios que persigue, pero también los impactos ambientales, sociales, económicos y culturales de la obra planteada.
“En términos de consentimiento con plena información, se podría lograr hipotéticamente (la consulta), pero conociendo cómo son los procesos en particular con las cosmovisiones y los procesos comunitarios, yo no veo que sea viable hacerlo en tan corto tiempo. O sea, es posible, pero no viable”, indicó.
Financieramente hablando, señaló que, aunque inversionistas como Carlos Slim, el Grupo Aeropuertos del Sureste (ASUR) o países como China han expresado su interés en invertir, “ninguna empresa que tenga prestigio internacional se va a meter en un proyecto que no tenga salvaguardas ambientales adecuadas a los tiempos que estamos viviendo”.
El biólogo y conservacionista reiteró que el proyecto definitivo no es de conocimiento público, pues será presentado hasta diciembre.
Refinería “Dos Bocas”, un retroceso
El actual director de Conservación de la Naturaleza y Sostenibilidad en el Parque Fundidora en Nuevo León, brindó una conferencia titulada “Sostenibilidad, biodiversidad y emergencia climática en la 4T”, en la Universidad La Salle Cancún, en el marco de la jornada de comunicación Mediósfera, Conectando con la Tierra.
Ahí fue cuestionado por una estudiante sobre el Tren Maya y cómo agudizará la problemática ambiental que ya enfrenta Quintana Roo, a lo que respondió que tendrá mayores impactos ambientales que la Refinería de “Dos Bocas”, en Tabasco.
“Desde el punto de vista de impactos, el que tiene la mayor posibilidad de tener impactos negativos en alguna de las últimas regiones relativamente bien conservadas de México y del Trópico, es el Tren Maya. Yo no creo que se vaya a hacer, por cuestiones de financiamiento.
“En China hay una guerra comercial con Estados Unidos, que es de donde podría venir la lana, entonces yo no veo que se vaya a ser el Tren Maya porque en México no tenemos el dinero para hacerlo, tenemos que buscar inversionistas, entonces no basta relajar las medidas ambientales para que se haga, porque se requiere un ‘chorro’ de recursos’”, expuso.
Sobre la refinería, aseveró que el proyecto forza a México a un “retroceso impresionante” en materia de energía.
“Es un proyecto que sí tiene impactos ambientales y está en un sitio frágil, pero es un retroceso impresionante, filosóficamente hablando, hacer una refinería que no necesitamos”.
“Por una cuestión de un mensaje político de soberanía y demás, estamos yéndonos 50 ó 60 años atrás construyendo una refinería, al mismo tiempo en que todas las empresas automotrices están moviéndose hacia autos eléctricos, cuando está bajando el costo de energía eólica y solar, está bajando, bajando, bajando… los autos eléctricos y combinados ya están en la puerta”, dijo, al señalar que la refinería quedará obsoleta cinco años antes de ser inaugurada.