“Si funcionó el home office, debe llegar para quedarse”

El Universal
24/05/202013:05:39

El 12 de mayo, el gobierno federal informó el plan que se llevará a cabo para regresar a la nueva normalidad a partir del 1 de junio y que se basará en un semáforo que permitirá la reactivación de actividades.

CIUDAD DE MÉXICO, mayo 24 (EL ECONOMISTA.ES/EL UNIVERSAL).- Hace unos días, la administración de Andrés Manuel López Obrador dio a conocer un plan para el regreso a la nueva normalidad después de dos meses de la Jornada Nacional de Sana Distancia por la contingencia sanitaria de Covid-19, lo que supondrá una reintegración en el ámbito laboral, contexto en el que habrá desafíos tanto para los empleadores como para los trabajadores.
El 12 de mayo, el gobierno federal informó el plan que se llevará a cabo para regresar a la nueva normalidad a partir del 1 de junio y que se basará en un semáforo que permitirá la reactivación de actividades.
Héctor Márquez, director de Relaciones Institucionales de ManpowerGroup México, dijo en entrevista para EconomíaHoy que la nueva dinámica traerá consigo una serie de retos y responsabilidades tanto para patrones como para empleados.
Explicó que ManpowerGroup, en colaboración con otras empresas especializadas en recursos humanos, como Randstad NV y Adecco Group, analizaron las prácticas organizacionales implementadas a raíz de la contingencia por el coronavirus en 13 países de Europa y Asia, en cinco sectores como manufactura, construcción, logística, automotriz y alimentos.
Tras el análisis a estrategias implementadas en países como Japón, España, Italia y Alemania, se generó una guía práctica para el regreso seguro al ámbito laboral en materia de protocolos de salud e higiene.
Al respecto, Márquez mencionó que los protocolos de higiene y salud tendrán que ser desarrollados o actualizados para reflejar la nueva realidad de la economía de distanciamiento físico.
Por lo anterior, dijo, se destacan tres etapas que los empleadores deben tomar en cuenta: identificación de riesgos y control; evaluación y desarrollo de un plan de regreso al trabajo, así como implementación, medición y retroalimentación.
En cuanto a medidas de higiene y salud, el estudio identificó 400 medidas aplicadas en el lugar de trabajo, de las cuales 300 se duplicaban en la mayoría de los países y de los 100 restantes, 88 son relevantes para todas las industrias y 66 relevantes para todos los países.
Márquez comentó que, para el caso de México, las últimas 66 son aplicables. Entre estas medidas destaca la aplicación del home office, ya que tuvo éxito en el país, sobre todo en empresas que temían implementar el esquema antes del Covid-19.
Por lo anterior, consideró que en aquellas compañías en las que funcionó deberá mantenerse en la nueva normalidad.
Advirtió que en la dinámica del home office se debe respetar el pago de sueldos completos, “da lo mismo que haga su trabajo en casa o en la oficina porque el personal trabaja tiempo completo. Ya te ahorraste como empleador no tener que darle espacio en la oficina y todo eso lo que implica”.
Si acaso, agregó, debe reforzarse el tema de ciberseguridad y compromiso de los empleados. “A veces sirve una simple llamada para saber si para el empleado no es un caos en lo personal”.
Personal protegido. Otro de los temas, dijo Márquez, tiene que ver con el uso de protección personal, desde lo más común como el cubrebocas o gel antibacterial.
La empresa debe entender que dar insumos de higiene es su responsabilidad, “no esperemos que sea el empleado quien lo traiga porque puede darse el caso que algunos lleven cubrebocas que no funcionan”. Incluso, señaló que también se debe enviar kits al personal que hace home office.
Delimitar espacios. En cuanto a la ingeniería dentro del espacio de trabajo para que las personas no tengan contacto físico, mencionó que sería ideal el uso de acrílicos para delimitar zonas o el cambio de cerraduras en puertas por un sistema que se abra con sensores.
Además, recomendó la adopción de sistemas de filtrado de aire como se hace en la mayoría de los edificios en Estados Unidos.
“Creo que en México será un tema mayor ya que todos los conductos están sucios, hay que limpiarlos y comprar filtros. ese tema es súper importante aunado a la ventilación”, señaló el directivo.
En cuanto a logística, dijo que muchas empresas cuentan con áreas de comida e incluso con zonas de descanso; sin embargo, los nuevos protocolos deben establecer horarios para su uso y la compra de insumos desechables para sustituir platos, vasos y cucharas para que no los use todo el personal.
También destacó que escalonar horarios de entrada puede funcionar para evitar que lleguen todos en un mismo horario.
Otro aspecto a cambiar es el tema de la “camaradería”, es decir, evitar que la gente se quede demasiado tiempo platicando en una zona y marcar los espacios de comida y descanso con letreros para guardar distancia o marcar el flujo de los pasillos, escaleras y dejar los elevadores para personas que tengan una discapacidad o adultos mayores.
“En otros países llegaron a medidas más sofisticadas como el uso de llaveros personales que timbraban cada que una persona se aproximaba más de la cuenta”, expuso.
Plazo: 31 de mayo. Márquez mencionó que para algunas empresas será un reto, sobre todo, porque se requiere de recursos adicionales.
“Sabemos que eso cuesta dinero y se tiene que meter en un presupuesto, pero si la empresa no puede, menos el trabajador”.
Además, hay otros artículos más caros como el software o los programas de seguridad, y señaló que finalmente el empleador se ahorra la renta de un espacio físico. “Lo peor es no trabajar”, por lo que es preferible hacer una inversión “para aliviar a nuestra gente”.
Consideró que, si las empresas no cambian sus protocolos en la última quincena de mayo, entonces será un problema volver al trabajo.
“Son cosas que parecen lógicas, pero si uno no lo crea como protocolo en su organización, entonces la gente no lo va a hacer”, señaló.