Como héroes, reciben restos de 245 paisanos

El Universal
12/07/202012:22:40

Llegaron a Estados Unidos con el sueño de dar mejor vida a sus familias y ahora regresan en una urna. Son 245 compatriotas que fallecieron en Estados Unidos, tras haber luchado contra el Covid-19.

CIUDAD DE MÉXICO, julio 12 (EL UNIVERSAL).- Después de tres meses de espera, 245 urnas con las cenizas de connacionales que murieron de Covid-19 en Estados Unidos, llegaron la noche de este sábado para ya descansar en su lugar de origen.
Llegaron a Estados Unidos con el sueño de dar mejor vida a sus familias y ahora regresan en una urna. Son 245 compatriotas que fallecieron en Estados Unidos, tras haber luchado contra el Covid-19.
“Gracias a ellos, durante la pandemia Nueva York continuó funcionando. Fueron trabajadores en la primera línea de defensa ante la contingencia sanitaria, ya sea preparando o llevando alimentos a nuestros domicilios, trabajando en la construcción o limpiando en hospitales, fueron los héroes invisibles que permitieron a todos los neoyorquinos quedarse en casa. Y eso les costó la vida”, señaló el cónsul de México en Nueva York, Jorge Islas, durante la misa que se celebró en honor de los compatriotas en la Catedral de San Patricio, en Nueva York.
La misa fue precedida por el cardenal Timothy Dolan, con la presencia de las 245 urnas que llegaron ya a México.
La misa inició con la entonación del México Lindo y Querido, a cargo de un mariachi al interior de la Catedral, el cual cerró la ceremonia con Las Golondrinas.
El cónsul de México en Nueva York, Jorge Islas, consideró justo reconocer la valía de los trabajadores mexicanos en Nueva York.
“No podemos hacer menos que sentirnos todos muy orgullosos de ellos, de su sacrificio por sus familias, por su país natal y por su ciudad adoptiva.
“Hoy Nueva York les da el último adiós con el respeto, la dignidad y la gratitud que se merecen”, dijo. Las urnas con las cenizas de mexicanos que murieron en Nueva York, Minneapolis y Washington, entre otros, fueron trasladadas a México a bordo de un Avión de la Fuerza Aérea Mexicana.
En punto de las 20:37 horas, el avión aterrizó en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y se desplazó hacia la zona del Sexto Grupo Aéreo.
Al lugar acudió personal de la Secretaría de Relaciones Exteriores, de la Armada de México, Defensa Nacional, así como representantes de los gobiernos de los estados..
El primero en descender de la aeronave fue el cónsul de México en Nueva York, Jorge Islas López, quien cargó una de las urnas. Detrás de él cuatro personas más.
Una mesa con mantel negro y tres ofrendas florales fueron colocadas para montar guardias de honor a José Luis Sánchez , Rigoberto García Sarmiento, Juan Flores Sánchez, Isabel Priego Rodríguez y Anastacio Gómez Luna, mexicanos que murieron por el coronavirus.
El director General para América del Norte, de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, señaló que el esfuerzo de traer los restos de los mexicanos fue a manera de agradecer lo mucho que hacen por México, fuera del país.
El funcionario federal exclamó que se trató de una ceremonia luctuosa para reconocer a los 245 mexicanos que repatriaron, pero sobretodo conmemorar la vida de los más de mil 500 compatriotas que han muerto en el extranjero.
Alberto Uribe, de la Coordinación Política de la Secretaría de Relaciones Exteriores, quien también viajó desde Nueva York a bordo de la aeronave, resaltó que los mexicanos que llegaron con enorme esfuerzo a Estados Unidos, regresan a su lugar de origen con la representación de lo que hacen por sus familias y su país.
El cónsul de México en Nueva York, Jorge Islas, expuso la tristeza que representa la llegada de los connacionales: en urnas.
“El día de hoy es día triste porque llegan a México 245 connacionales que murieron, la mayoría de ellos, solos y aislados, producto del cumplimiento de su deber y trabajo para sostenerse y a sus familias”.