“Kamel Nacif, ubicado por FGR un año atrás”

El Universal
12/07/202012:33:16

Gertz Manero reveló que uno de los implicados en las agresiones contra Cacho Ribeiro, "huyó a Líbano, donde tenemos un proceso de extradición", en referencia a Kamel Nacif Borge, acusado de trata de niñas y tortura.

CIUDAD DE MÉXICO, julio 12 (EL UNIVERSAL).- La periodista Lydia Cacho Ribeiro acusó este sábado al fiscal General de la República (FGR), Alejandro Gertz Manero, de mentir, al asegurar que el empresario textilero Kamel Nacif Borge fue ubicado por ella en Líbano y la dependencia que él encabeza confirmó la ubicación hace un año sin todavía aprehenderlo.
El viernes, durante un debate radiofónico con el investigador Edgardo Buscaglia, Gertz Manero reveló que uno de los implicados en las agresiones contra Cacho Ribeiro, “huyó a Líbano, donde tenemos un proceso de extradición”, en referencia a Kamel Nacif Borge, acusado de trata de niñas y tortura.
“Miente, Gertz Manero, #KamelNacif fue ubicado por mí y @FGRMexico confirmó ubicación hace un año. No ha sido arrestado. Acuso al fiscal general de haber roto el sigilo de mi caso y con ello ayudar a mi torturador y tratante de niñas a escapar de su escondite”, respondió este sábado Cacho Ribeiro en su cuenta personal de redes sociales.
A través de una red social, la también defensora de los derechos humanos señaló que el titular de la FGR la puso en peligro de nueva cuenta, al revelar el lugar donde se encuentra Nacif Borge, quien junto con el exgobernador de Puebla Mario Marín Torres tienen una orden de aprehensión en su contra por el delito de tortura, girada el año pasado por el Primer Tribunal Unitario, con residencia en Quintana Roo.
Recordó que desde hace un año, Kamel Nacif, Marín Torres y Karam Beltrán, implicados en el caso de tortura en su contra, tras la publicación de su libro Los Demonios del Edén están ubicados y siguen prófugos, según la propia FGR y la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol).
En el debate radiofónico, Gertz Manero comentó que al llegar a la Fiscalía General de la República retomó el caso Lydia Cacho porque, dijo, “se había perdido” y lograron obtener las órdenes de aprehensión que no se habían conseguido contra los autores intelectuales.
“Una vez que las obtuvimos a uno de los delincuentes ya lo tenemos en la cárcel, el otro huyó a Líbano, donde tenemos un proceso de extradición y hemos hecho todas las gestiones y todos las audiencias y todas las tareas que podamos hacer en un territorio en el que nosotros prácticamente tenemos muy poca capacidad de entrada por el número de agentes que tenemos, pero hemos tratado de cumplir con ese caso de una manera constante y permanente”, indicó el fiscal.
Y añadió: “Si alguien ha hecho algo para renovar ese caso y aplicar la justicia hemos sido nosotros, es muy injusto decir que nosotros no hemos cumplido con esa tarea, eso no es así”.
Incidente. En diciembre de 2005, la periodista y escritora fue detenida en Cancún, Quintana Roo, por policías judiciales de Puebla, quienes la agredieron física y psicológicamente durante el trayecto a ésta última entidad, acusada de difamación y calumnia contra el empresario textilero Nacif Borge.
En abril pasado, elementos de la Policía Federal Ministerial detuvieron al exdirector de Mandamientos Judiciales de la Policía de Puebla Juan Sánchez Moreno, implicado en actos de tortura contra la periodista.
Sánchez Moreno fue ubicado en el municipio de Ixtapaluca, Estado de México, y el Primer Tribunal Unitario de Cancún, Quintana Roo, emitió una orden de aprehensión en su contra por el delito de tortura.
Fue director de Mandamientos Judiciales durante la administración de Mario Marín (2005-2011) en Puebla.
Sobre este caso, hace tres años un juez federal condenó a cinco años y tres meses de prisión a José Montaño Quiroz, excomandante de la policía estatal de Puebla, quien participó en el arresto y tortura de Cacho Ribeiro.
Por este caso también están detenidos Alejandro “R”, un exagente de la Fiscalía General de Puebla, y María Irene “N”, expolicía ministerial, quienes presuntamente participaron en el traslado de Lydia Cacho de Cancún a Puebla, durante el que fue víctima de violencia física y sicológica.