16/07/202000:18:52

Morenateam

Daniel Castro Jiménez Artículo

Artículo

16/07/202000:18:52

Charlando (respetando la sana distancia) mediante estas aplicaciones digitales con el colega Víctor Acosta sobre la guerra interna que se mantiene en el partido construido por Andrés Manuel López Obrador, hace seis años, discrepamos sobre una orquestada teoría conspiratoria de grupos políticos o la rigidez jurídica que a partir del fortalecimiento de los tribunales electorales en el país judicializó la vida interna de los partidos.
Víctor es un especialista en desentrañar esos recovecos, sin embargo en lo personal esta lucha interna -a como señalamos en nuestra entrega anterior- inició en el 2019 a partir de la declaratoria del Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien sacó las manos de Morena mediante su posicionamiento como jefe de Estado: “No soy jefe de partido ni jefe de grupo o camarilla”.
En este escenario se abrieron los grupos políticos que en el ámbito nacional luchan por el control del partido del Presidente.
Por un lado Yeidckol Polevnsky, que hasta el momento se considera el grupo más menguado en este proceso; por el otro se mantiene la presidenta del Consejo Político Nacional, Bertha Luján; en contra-esquina el líder del Senado, Ricardo Monreal, que le apuesta a la candidatura de Alejandro Rojas; y por último -sumado con el apoyo de cinco gobernadores de Morena- Mario Delgado, líder de la Cámara federal.
El “caso Tabasco” se inserta a partir de las declaraciones de enero del 2019 del gobernador Adán Augusto López Hernández, quien desde el Sureste impulsó la propuesta de Mario Delgado para sustituir a Yeidckol Polevnsky. Nada fuera de lo normal.
La respuesta a esa propuesta llegó hace unos días con el desconocimiento de Alfonso Ramírez Cuéllar al dirigente interino y delegado en funciones, César Francisco Burelo Burelo, a quien por cierto no debe darse por muerto en las elecciones intermedias (ni las del 2024) por ser el constructor de la estructura estatal de este partido y finalmente se prevé sea el operador electoral no sólo del proceso intermedio, sino de la revocación de mandato presidencial.
Lo demás se suscribe en los acontecimientos que se prevé en Morena Tabasco a partir de la renuncia de Jesusita López Garcés a la Coordinación Regional de Programas de Bienestar en la zona de Los Ríos y su retorno como secretaria general de ese partido, cargo que mantiene desde el 2018 y culmina hasta el 2022.
Los que saben de esto consideran ya ganador de este conflicto al grupo de la presidenta del Consejo Político, Bertha Luján, porque trae algunos triunfos internos desde la anulación de la convocatoria de elección del 2019 (su grupo la impugnó) en segundo lugar impulsó la propuesta de Alfonso Ramírez Cuéllar como dirigente interino (la volvió a ganar en tribunales) y logró el control de las superdelegaciones federales de programas del Bienestar con Gabriel García Hernández, jefe de los superdelegados.
El grupo de Bertha Luján inició además los procedimientos penales contra Yeidckol Polevnsky por el presunto uso indebido de recursos partidistas y se mantiene aplazando la convocatoria de elección de más de tres mil consejeros nacionales antes del 30 de agosto, a como lo solicitó el Tribunal federal, como una estrategia legal que está a todas luces vista.
De acuerdo a lo estipulado por el Tribunal Electoral, Morena tiene hasta el 30 de agosto para nominar dirigencia, antes del comienzo del proceso electoral del 2021 previsto para los primeros días de octubre; sin embargo jurídicamente está permitido ampliar el plazo de la actual dirigencia nacional hasta el próximo año de no realizarse el proceso, debido a que las autoridades sanitarias no han liberado el semáforo verde por motivo de la pandemia por coronavirus.
Con ello todas las dirigencias, nacional y estatales vigentes, se mantendrán hasta después de las elecciones del 2021. Por ello Ramírez Cuéllar se apresuró a “regularizar” diez dirigencias estatales hace unos días, entre los que incluyó Tabasco.
Así las cosas se entiende entonces que “el regreso” de Jesusita López Garcés cae “como anillo al dedo” al Team Morena.
Faltando sólo el PRD oficializar su dirigencia con Francisco Javier Cabrera Sandoval, todos los partidos políticos en la entidad estarían listos para el arrancón antes de este 30 de agosto.
KYBALIÓN.- Pintado el panorama, va la primera quiniela en Morena para las elecciones federales en Tabasco.
Rafael Elías Sánchez Cabrales, primer Distrito; María Esther Zapata Zapata, segundo Distrito; Lorena Méndez Denis, tercer Distrito; Mario Llergo Latournerie, cuarto Distrito; María Félix Álvarez, quinto Distrito; Jesús De la Cruz Ovando, sexto Distrito.
Con méritos propios Jesusita López y César Burelo irían al Congreso local.
En la meta de salida local los legisladores por Centla, Manuel Antonio Gordillo Bonfil; José Concepción García González por Jalapa; Braulio Escalante Castillo por Macuspana; Cristina Guzmán Fuentes por Cunduacán; Alma Rosa Espadas en Teapa; Julia Pardo en Balancán; y agárrese usted con la sorpresa en Cárdenas, donde un loquito aparece en la jugada final a la Alcaldía para enfrentarse a Nelson Gallegos Vaca. En la joya de la corona, Centro, sigue pintando candidata mujer por Morena; y para los que anotan, Carlos Merino se queda a cuidar la revocación de mandato del Presidente un año más.