12/06/201903:57:47

60 mil millones de animales come el hombre cada año

Guillermo Hübner Díaz Guayabera Política

Guayabera Política

12/06/201903:57:47

Jann Arthus-Bertrand, un renombrado fotógrafo y cineasta francés que a los 30 años de edad se fue a Kenia, África, a la reserva natural “Masai Mara” para vivir entre leones y estudiar su comportamiento, se enamoró finalmente de la naturaleza y en la actualidad está convertido en uno de sus más informados y decididos defensores, ante la brutalidad del ser humano que poco a poco acaba con ella.
Se trata, dice, de “un problema de civilización” y aboga por transformar “nuestra forma de vida” como única forma de reconciliarnos con el medio ambiente.
“Necesitamos una revolución, que no va a ser política ni económica. Tiene que ser espiritual. Y no me refiero a la religión, sino a la ética y a la moral. Hay que cambiar la manera en la que vivimos”.
Más del 95% de los animales que hay en el mundo, se destinan a la ganadería. Nos estamos comiendo el planeta, dice Yann, en un documental denominado “Terra”, auspiciado por los relojes Omega.
En entrevista con el periódico español El Mundo, contó que esa cinta registra datos de los más interesantes sobre la depredación de la naturaleza por parte del hombre, uno de ellos, este:
“Cada año se matan 60,000 millones de animales en todo el mundo para el consumo humano. Y la demanda va en aumento, no sólo para satisfacer a la creciente población -somos más de 7,000 millones de personas en el mundo-, sino para conseguir carne más barata y aumentar los beneficios de los productores”.
Las granjas, denuncia el afamado fotógrafo, son ahora fábricas en las que los animales sufren y son engordados artificialmente a base de maíz y hormonas, un proceso que comenzó en EEUU y se está extendiendo rápidamente por todo el mundo: «Es la mercantilización de la vida».
En su opinión, “cada cual sabe lo que tiene que hacer” para vivir en armonía con el planeta, pero con frecuencia cerramos los ojos. «No queremos pensar en lo que pasará si no cambiamos nuestra forma de vida, aunque todos lo sabemos». Tenemos que cambiar todo el sistema, la forma en la que pensamos”, señala, tras admitir que cambiar la civilización no va a ser fácil porque todo está pensado para que consumamos.
“Tenemos que comprar todos los días y así se nos indica: Cuando abres un periódico, cuando ves la televisión, incluso cuando vas al aeropuerto, que es ya un centro comercial, lleno de tiendas. Todo el sistema está basado en comprar. Tenemos demasiado. Estoy hablando, por supuesto, de los países ricos, pero nosotros somos el modelo para los otros países. Ser más con menos. Esa es la clave”, reflexiona.
“Vivir no es pensar en la muerte, pero la situación actual es como una muerte anunciada. Todo va muy rápido, pero podemos cambiar. La única respuesta es amar el planeta. Amar la vida. Puede parecer ridículo, pero no lo es. Mi película (“Terra”), pretende fomentar el amor y empatía”.
Lo que propone el fotógrafo es que “volvamos a vivir en armonía” con el resto de especies para evitar nuestra propia extinción: “Un viaje para reconciliarnos con la Naturaleza”, bien, por este francés cuyo interés no es otro, como el de sus filmes, sino el de evitar que se agoten los recursos naturales e impedir una evolución catastrófica del clima de la Tierra. Bien.