26/03/202000:14:45

A debate, salud contra economía

Salvador Fernández Tiempo de política

Tiempo de política

26/03/202000:14:45

Urge a nuestro país un debate serio sobre las medidas económicas a tomar durante y después de la Pandemia del Coronavirus, sin carga ideológica, partidista, política de los extremistas aduladores y detractores de oficio del actual gobierno Lópezobradorista.
Ya contará el corrido si son y fueron correctas las medidas sanitarias, en estrategia y fondeo para contener el virus, que por ahora son las adecuadas según el reconocimiento de la OMS y el corte de ayer con un fallecido más para sumar seis y 70 casos nuevos que acumulan 475 a nivel nacional.
El nombre del juego para el escenario económico se llama “qué tanto paralizar las actividades productivas”. Si observamos lo ocurrido en China, Italia y España, cerraron todo y dejaron abierto solo las farmacias, los mercados de víveres y los bancos.
La razón principal fue que no se aplicaron a tiempo los controles necesarios con dos estrategias fundamentales “Quédate en tu casa” y la “Sana distancia”, que en nuestro país se adelantaron desde la Fase 1 y desde hoy en la Fase 2 con el cierre de todo el Gobierno federal.
En América hay dos casos nacionales que difieren del cierre total de la economía: Brasil y Estados Unidos, cuyo presidente Donald Trump manifestó ayer que sería la destrucción de su país. El primero en vías desarrollo y el otro la potencia mundial económica número 1.
Luego entonces, qué decisión tomar en México: ¿Cerrar el sector económico para salvar la sanidad? O ¿Controlar las actividades productivas con el riesgo calculado sanitario, para evitar el desastre, el colapso económico?
Es una decisión cruda, difícil, del llamado “mal menor”, con todas las implicaciones de infección y letalidad inevitables. Aquí es donde no se valen las posiciones de grupo, partidistas, políticas, sino las de interés nacional, las estadistas.
Por ejemplo, el empresario Ricardo Salinas Pliego anunció ayer que todos sus negocios permanecerán abiertos, porque “México tiene que seguir”, en el entendido de que eventualmente “el 90 por ciento de los mexicanos podríamos infectarnos”, pero con una salida sanitaria.
Después de esa disyuntiva entre sanidad y economía, viene la decisión de qué sectores productivos apoyar financieramente desde los gobiernos federal y estatales. Ya todos reclaman su parte, desde las grandes, medianas, pequeñas y microempresas. Pero no hay para todos. Ayer se le fijo monto al anuncio presidencial de apoyar a un millón de pequeños negocios, con 25 mil pesos por unidad para sumar 25 mil millones de pesos. Es el comienzo. La lista de reclamantes es larga.
En Villahermosa en apego a las medidas sanitarias se había decidido acordonar Plaza de Armas, Parque Juárez, Parque de la Paz. Sin embargo, fueron reabiertos ante la presión de los vendedores ambulantes que viven al día. La informalidad de la economía nacional ahorca a quienes viven literalmente en y de la calle. Si bien los saqueos a comercios en cuatro entidades, principalmente Estado de México y Ciudad de México, son organizados por delincuentes, la línea entre el vandalismo y el robo por hambre es muy delgada.

TIEMPO FUERA.- Al corte de ayer la Pandemia sigue bajo control a nivel nacional con un fallecido más para llegar a 6 y aumentar de 405 a 475 casos positivos. Sin embargo, en Tabasco aumentó en un 100 por ciento de 6 a 12 casos, uno de ellos en estado grave. La amenaza del contagio comunitario abrió sus puertas de par en par. Debemos cerrar las de nuestras casas.

sfernandez@ddt.mx