21/03/201900:00:40

Alisson

Daniel Castro Jiménez Artículo

Artículo

21/03/201900:00:40

Desde el 2016 en México se estableció dentro de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) el protocolo para la atención de violencia de género, en cumplimiento a la exigencia de políticas institucionales para la prevención, atención, sanción y erradicación de casos de este tipo, particularmente lo relacionado con acoso sexual.
El protocolo confirma la obligatoriedad de medidas urgentes de protección, el acompañamiento a la persona agredida, en la que se incluyen daños físicos, sexuales y psicológicos a universitarios.
En 2018 la UNAM, a través de la Comisión Especial de Género del Consejo Universitario, reconoció más de 20 quejas al mes por agresiones hacia las estudiantes y el número de quejas por posible actos de violencia de género aumentó a un total de 372, correspondiente a 346 personas agresoras; es decir 20.6 quejas por mes.
“De las 346 personas posiblemente agresoras se iniciaron 293 procedimientos de sanción, de las cuales actualmente casi el 80% se han atendido y el resto se encuentran en proceso de resolución o en proceso”, informó la comisión a finales del año pasado.
Ayer sucedió en Tabasco algo increíble y no precisamente fue la denuncia por parte de un sector de la comunidad universitaria de la UJAT, al hacer públicas posibles actos de acoso sexual de catedráticos hacia estudiantes.
Lo increíble del acontecimiento es que el rector José Manuel Piña Gutiérrez salió al paso para desmentir los señalamientos.
La descalificación de una manifestación pública –que dicho sea de paso es la primera vez que sucede- abre el debate para conocer cuál es el “estatus” del protocolo de atención a la violencia de género en las universidades de Tabasco, particularmente en la UJAT.
La postura oficial de la Universidad es la negación, insistiendo en mecanismos de descalificación que incluso podrían llamar la atención de organismos internacionales, si lo que viene –a como se está observando- es una represión institucional.
Esta vez fue “Alisson”, la valiente que descubrió su máscara morada para encarar una denuncia que todo mundo sabía pero ocultaban hasta los mismos estudiantes pues.
La observancia no basta, la recapitulación de estos acontecimientos que iniciaron hace algunas semanas en redes sociales y terminaron ayer con un pequeño mitin al término del “Gallo Universitario” requiere respuestas serias.
Si se intenta ocultar crecerá en demasía y contaminará otras áreas.

KYBALIÓN.-
El delegado del PRI en Chiapas, Erubiel Alonso Qué, se prepara este día para celebrar su cumpleaños número 40.
Lo hace tendiendo puentes en Tabasco y Chiapas para acompañar al gobernador de Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas “Alito”, en su camino a la candidatura para la dirigencia nacional del tricolor y que será en el mes de agosto.
El balancaneco cayó en blandito, es amigo personal de quien se encamina a competir por la vía de la consulta directa a la bases para el cargo de presidente nacional de los tricolores.
Doble felicitación.