10/10/201800:00:14

Buen “Caldo” en la mesa paraiseña

Guillermo Hübner Díaz Guayabera Política

Guayabera Política

10/10/201800:00:14

No ha sido fácil la vida del nuevo presidente de Paraíso, Antonio Alejandro Almeida, a) Toño Caldo, quien tal vez como recompensa a una existencia de intenso trabajo, sacrificio y esfuerzo, marcó récord el 1° de julio al ganar la alcaldía con ventaja de 21 mil votos sobre el candidato que alcanzó el segundo lugar.
Sencillo, no obstante, lejos de la vanidad que lleva a muchos a creerse “garzas divinas” sólo por vestir ropa “de marca”, se define como un ciudadano “común y corriente”.
Coprero de origen, gente de campo, del pueblo -“a mucha honra “-, aprendió y realizó desde niño toda faena inherente a esta actividad de la economía primaria: “tumbar”, “recoger”, “rajar” y “secar”, venida a menos –Paraíso fue líder coprero en la entidad-, como consecuencia de la contaminación petrolera y la aparición del “amarillamiento letal”, enfermedad trasmitida a las plantas por el insecto “Myndus crudus”, obligándose los productores actuales –muy pocos- a sembrar variedades de cocoteros resistentes al bicho.
Costeño –es oriundo del puerto de Chiltepec-, más grandecito comenzó a practicar con la tarraya; que extendía a veces bien, otras no tanto, imponiendo finalmente su habilidad al manejo de la red que abría al aire como aplanado, vistoso, elegante abanico. A él le atrajo esto de tal manera que se hizo a la mar con arneses mayores -chinchorro, arpón, anzuelos de fondo y de caña o “cuchara”-, llevando el producto obtenido a la ciudad de México en donde lo vendía a buen precio.
Cuenta el licenciado Carlos Magaña Tejeda, que Antonio Alejandro Almeida, comenzó a trabajar desde pequeño y con ello a valorar todo esfuerzo realizado para satisfacer las necesidades familiares, heredando de sus mayores hondos sentimientos de solidaridad y justicia, fortaleciendo en el templo religioso los inculcados en el hogar sobre honradez, respeto, igualdad y humildad.
Cursó la educación primaria solamente, pero sabe leer y escribir -“muy bien”- y haciendo mentalmente rápidas operaciones aritméticas, pocos como él.
En Paraíso lo conocen todos y saben que es un magnífico maestro mecánico y operador de maquinaria pesada. Maneja retroexcavadoras, trascabos y moto conformadoras lo mismo que tráileres y todo tipo de autobuses. Recorrió, palmo a palmo, las principales rutas de México.
En cierta época, al bajar el rendimiento económico de la pesca, viajó a Estados Unidos en donde trabajó dos años, regresando a Paraíso con dinero suficiente para abrir un negocio de compra-venta de chatarra que opera aún, con cuya renta mantiene a su familia y ha cubierto los estudios profesionales de sus tres hijos.
Huelga decir que ha sido –es- un hombre de éxito y que por su amor a la verdad y rechazo a todo acto de injusticia y desigualdad, decidió un día acercarse a la política con la idea de alcanzar una posición que le permitiese trabajar a favor de la democracia y la comunidad ayudándola con sensibilidad y eficiencia a superar sus más graves problemas.
Así, conoció y trató al actual presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, cuando este organizó y lideró el primer Éxodo por la Democracia a la ciudad de México –noviembre 92-enero 93- , en tiempos del gobierno de Salvador Neme Castillo, destituido en enero de 1993, tres años después de su arribo al cargo.
Fue durante esa caminata histórica, cuando surgió el sobrenombre de “Toño Caldo”, con el que lo “bautizó” el mismo Andrés Manuel, debido a que Antonio tomaba su tiempo para preparar caldos, a veces de robalo, a veces de ostión con arroz –platillo regional-, para darlos a comer si no a todos sus compañeros de ruta –cientos, ellos-, sí a quienes encabezaban la protesta y a algunos cercanos suyos.
Y de ahí pa’l real. Fiel perredista, amigo de AMLO, luego morenista con el surgimiento del partido creado por “El Peje”, cuya fuerza lo lleva ahora a la presidencia de México y a Toño a la de Paraíso.
Lo que “Toño Caldo” vio en su campaña –lo dice él-, fue un Paraíso abandonado, pobre, con enfermos sin dinero para sus medicinas, desempleo, delincuencia, prostitución... Desde la alcaldía ofrece un Paraíso de esperanzas y abatir el rezago hasta donde Dios lo permita. Quiere que Paraíso sea un pueblo feliz y los paraiseños tengan un “caldo” que llevar a la mesa todos los días. Sea.

gmohubner@hotmail.com