07/02/201900:00:47

Caraval Político

Daniel Castro Jiménez Artículo

Artículo

07/02/201900:00:47

Tanto en el PRI como el PRD –y ahora el PVEM- han comenzado a generarse condiciones para regresar al deporte local de excelencia entre tabasqueños: la grilla.
Primero fue la sesión del Consejo Político Estatal del PRI, en la que si no aparece la fracción parlamentaria a presentar sus cargos legislativos para este 2019, la ausencia de representantes de grupos políticos de peso pudo terminar en fracaso.
Dos días después ocho aspirantes a la dirigencia estatal lanzaron una imagen de resonancia, cuya lectura fue directa: “No más Pedro Gutiérrez, urge relevo”.

Ayer -dentro del PRD- se vivió un ciclo más de su proceso de renovación, luego que las tribus perredistas volvieron a la carga, exigiendo la renuncia de Darvin González Ballina. En ambos partidos sus dirigencias son insostenibles.

En uno y otro, sin embargo, han comenzado a mover fichas que van en busca de los cascarones partidistas que dejó la batalla del 1 de julio pasado. Partidos en crisis, sin dinero, sin proyectos y sin ideas.
A ello se suma la pugna PVEMista que cerró la pasarela de conflictos en estas tres corrientes partidistas, que dicho sea de paso son fracciones sobrevivientes en la LXIII Legislatura local.
El Carnaval partidista, sin embargo, no tiene ni pies ni cabeza. El desorden y la anarquía en sus acuerdos internos forman parte de la convulsión electoral que los ha marcado en el terreno de la sobrevivencia.
Sin agendas propias las pugnas no han permitido marcar un rumbo definido en estos tres partidos para enfrentar el cómo ser oposición en Tabasco.
Tan así que un día están con los programas del Presidente y el otro reculan en lo mediático.
Las “crisis” desde luego parecen ir en concordancia, replicando inconformidades internas de manera sistemática, como en los viejos tiempos.
Morena en tanto en sus primeros días como gobierno marcha de a muertito, como la cal que no pela y dejando que la “fiesta de la carne” termine en una penitencia de seis años.
Al menos que a la vieja usanza se comience a poner orden.

KYBALIÓN.-
A cinco meses de la entrada en Tabasco de la Cuarta Transformación, con la llegada al Congreso de una mayoría de Morena, todavía hay políticos y analistas que se preguntan: ¿Qué está pasando?
Nadie dijo que sería fácil ni que estaríamos preparados para un cambio tan brusco, pero se dio.
En los primeros días se consideró que el PRI había perdido la elección, pero no el poder; la conformación de un gabinete de experiencia generó la confusión que ha ido disipándose con el correr de las semanas.
La geopolítica en Tabasco se está modificando en cuanto a modelo, proyecto e idea de gobernar en medio de un viraje que rompió ciclos y mantiene como eje central la política de austeridad que muy pocos entienden y pocos practican.
En medio de esto se espera que comiencen los jalones de orejas en todos los niveles.