01/12/201705:00:03

Complicidad es igual a impunidad

José Alberto del Rivero

01/12/201705:00:03

Mis leales lectores, son tantos los temas que ojalá en la medida que yo vaya narrándoles pueda hilar mi argumento de opinión para ustedes. Y lo digo de esa manera porque me preocupa las puertas de una conflagración que se podría dar y que es lo último que yo quisiera y que todos, absolutamente todos, quisiéramos que no suceda. Les comento, siempre espero esté equivocado. No son las palabras, son las acciones con las que se conducen determinadas potencias, por una lado está Corea del Norte con sus misiles nucleares de largo alcance con la finalidad de provocar a sus vecinos, pero que traspasan el patio de ellos, llegando al continente americano y que provocó una reunión emergente de seguridad de los países de la ONU y de la OTAN para detener esta amenaza; y por otro lado, tenemos al desequilibrado de Trump con su comportamiento burlón y provocador.
En cambio, aquí en México, no le hemos prestado la menor importancia a estos acontecimientos, le hemos dado paso al “pan y al palo”, -diría Porfirio Díaz- que ya se concretó. El “pan” se llama “Meade”, pero que se pronuncia “mid”, eso es, ¿dónde es? En el epicentro del sistema político mexicano que pastorea aunque no lo acepten, algunos personajes o grupos de presión (porque no llegan a ser fuerzas reales de poder, ya que las fuerzas reales de poder son las que diseñaron nuestro sistema; y los grupos de presión quienes aceptaron a Meade, candidato sin militancia partidista (militancia que sus simpatizantes siempre le han reclamado a sus dirigentes de los partidos políticos, que respeten la militancia). Y que en este caso es apartidista y sin militancia -Que por cierto, ha evidenciado el Canciller Castañeda- .pero con el corazón bien puesto a disposición de las fuerzas reales de poder; y “el palo”, con la aprobación de la Ley de Seguridad Interior que estará a cargo de las Fuerzas Armadas.
Ahora bien, dice el canciller Castañeda, -que por cierto le otorga el beneficio de la duda- “supongamos que es impecable en lo personal Meade, él es perfecto”. El problema, -dice- es la complicidad (diría yo, con el sistema). Si no, díganme ustedes, pacientes lectores, que lo señalamientos son graves, muy graves, la complicidad. Cuando llega a SEDESOL, los colaboradores de Meade encontraron un tiradero colosal de corrupción de Rosario Robles –Estoy citando palabras textuales del canciller que están en las redes sociales- ¡que se robaron hasta los ceniceros! Meade, no hizo nada. ¡Qué tan seguro está Castañeda que expresa que en algún momento determinado él daría los nombres de las fuentes si fuera necesario!
Y sigue, con otro caso, cien millones de dólares que le entregaron a Josefina Vázquez, en “Juntos Podemos” pasaron por Relaciones Exteriores cuando Meade fue titular. ¡Pero no se desesperen estimados lectores! siendo Secretario de Hacienda, recibe dinero de los gobernadores Borges, los dos Duartes, Eruviel; dinero que sirvió para la campaña de Peña Nieto, siendo presidente Calderón. -Y Castañeda nos comenta- ¿qué nos dice todo esto? Nos habla de una gran complicidad. – y luego se pregunta Castañeda- que Meade ¿no sabía nada? Se dice, la gran estafa con las universidades ¡y qué les digo mis lectores, el FOBAPROA! que él lo diseña y lo opera… ya saben ustedes quién lo opera ¿pa qué les digo?

Luego entonces, podemos concluir que estamos gobernados por un sistema político que ya dejó de ser una democracia imperfecta –porque nunca llegó a ser una democracia perfecta, lo más que llegó a ser, fue democracia de urnas transparentes, que su creador fue Lauro Ortega- Como ven ustedes, ¿existe división de poderes? ¿Estado de Derecho? ¿Democracia? ¿Estos tres conceptos se cumplen? Recurro a Jonathan Rabb (El Señor del Caos, 2005) nos da la respuesta: “que quienes no saben ver en la historia su propio futuro, se tendrán a si mismo para culparse por los indecibles sufrimientos de un pueblo ya que cayeron en las redes de los estratagemas anacrónicas perversas que afronte el orden. Polibio nos dice que la monarquía hace la aristocracia y la aristocracia a la oligarquía; la oligarquía, la democracia; la democracia a la tiranía”. Diría Vargas Llosa,
es la dictadura perfecta

Como ven ustedes, Meade es parte del urdimbre de la complicidad que nos sigue llevando a la ignominia de la impunidad.