31/08/201800:00:25

No confundan la moral de Andrés Manuel con el árbol de moras del Alazán

José Alberto del Rivero Análisis

Análisis

31/08/201800:00:25

Mis amables y leales lectores, el tema que abordaremos hoy es la constitución moral, que tengo entendido nos dará a conocer dentro de poco nuestro presidente electo. Decía Alfonso Reyes, por cierto, en su famosa Cartilla Moral que el hombre debe educarse para bien. Esta educación y las doctrinas en que ella se inspira constituyen la moral o ética. La ética, dice don Alfonso, procede del griego y la moral procede del latín.
Miren ustedes, no confundan el deber que Andrés Manuel se ha propuesto referente a hacer efectiva una constitución moral (entendamos que todas las constituciones son morales) no con la moral que describió el General Gonzalo N. Santos conocido como el “Alazán Tostado”, cuando le preguntaron que si conocía la moral y el respondió que sí, “yo conozco el árbol que da moras”, y si, efectivamente esa ha sido la moral del sistema político mexicano por muchos años, o qué, ya se nos olvidó la fama del México del porcentaje para hacer obras, para tener un puesto o para sostener una nómina fantasma de 300 personas, Odebrecht, las empresas fantasmas de Borge o los helicópteros fantasmas para defraudar a Pemex, que como dice Peña Nieto, perdimos por un clima antisistémico global, o sea, el árbol que sembró el Alazán Tostado.
Sin embargo, en este afán de infamias en contra de la Cuarta República que lleva implícita la Constitución Moral, esas infamias han llegado a desbordar fronteras y comparar a López Obrador con la ideología del régimen chavista en Venezuela, pues actualmente este país cuenta con un Consejo Moral Republicano, como si Andrés Manuel fuera a repetir la famosa Constitución de 1836 del Supremo Poder Conservador. No, no es así, la finalidad de Andrés Manuel es recobrar la credibilidad de las instituciones, moralizar las instituciones que fueron desprestigiadas todos estos años. Se trata, como decía don Alfonso Reyes en su Cartilla Moral (que por cierto sería importante que se reeditara esta obra, y que el próximo Secretario de Educación debería tomar en cuenta) en su lección primera: “Podemos figurarnos la moral como una Constitución no escrita, cuyos preceptos son de validez universal para todos los pueblos y para todos los hombres. Tales preceptos tienen por objeto asegurar el cumplimiento del bien, encaminando a este fin nuestra conducta”.
Andrés Manuel no pretende utilizar la moral como perversamente lo manejan, para violentar derechos o aspirar a limpiezas morales para satisfacer a una población ávida de justicia.

@jardelrivero