09/11/202001:10:04

Dos Bocas Sinónimos de Seguridad Energética y Reactivación Económica

Manuel Rodríguez González Análisis

Análisis

09/11/202001:10:04

El pasado viernes acompañé a Rocío Nahle, titular de la Secretaría de Energía en su supervisión semanal de la construcción de la Refinería de Dos Bocas, en Paraíso Tabasco; cuyos trabajos amalgaman la seguridad y soberanía energética, con la reactivación de la economía nacional y una solución al rezago ancestral del sureste petrolero.
Después de cuarenta años, el Estado Mexicano por fin inicia un nuevo capítulo de la epopeya petrolera nacional, con la nueva planta petroquímica de última generación tecnológica, eficiencia energética y excelente gestión de construcción en 586 hectáreas, que contempla 17 plantas de proceso, 57 tanques de almacenamiento y 34 esferas.
La industria de refinación es la punta de lanza de la nueva política energética del presidente Andrés Manuel López Obrador, para lograr la seguridad energética, abatiendo la dependencia de las importaciones de combustible de alrededor del 77 por ciento.
Estados Unidos y China, incluso Japón y España que no producen petróleo, tienen muy clara esta misión de carácter estratégico y de seguridad nacional, al refinar del 95 hasta el 100 por ciento de su consumo nacional. Mientras que México produce únicamente el 23 por ciento de su demanda nacional.
Con una inversión de 8 mil 919 millones de dólares, tendrá una capacidad de procesamiento de 340 mil barriles diarios de destilados, para alcanzar una producción nacional de 1.5 millones de barriles, que permita atender la demanda nacional.
Su conclusión proyectada para 2022, se traduce en una alta tasa de retorno del 14 por ciento; es decir, en cuatro años se pagará sola.
Ante el contexto de la pandemia, Dos Bocas reactiva la economía nacional, al converger en su construcción la proveeduría de acero, cemento y servicios de empresas de diversas entidades del país.
En el recorrido al escuchar el informe de ICA-Flúor, constatamos como la generación de 34 mi empleos directos e indirectos, benefician al sureste petrolero; ya que su fuerza de trabajo en la obra civil está constituida por 73.27 por ciento de tabasqueños; 10.38 de chiapanecos y un 7.80 de Veracruzanos.
Gracia a la construcción de Dos Bocas, que apoyamos desde la Cámara de Diputados con la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación, y de acuerdo al Indicador Trimestral de Actividad Económica Estatal del INEGI, después de casi cuatro años de mostrar números rojos, la economía de Tabasco por fin creció en 2.8 en el último trimestre de 2019; en el primer trimestre de 2020, tuvimos la mayor alza a nivel nacional, con 7.7 por ciento; y a pesar de la pandemia, en el segundo trimestre, Tabasco fue el único estado del país en registrar un incremento del 1.5 por ciento de su PIB.
Con los avances de la obra que nos comparte semanalmente la secretaria Rocío Nahle, nos deja claro que obras son amores, y no buenas razones.

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