04/09/201800:00:12

El último legislador

Daniel Castro Jiménez Artículo

Artículo

04/09/201800:00:12

En 2004, durante la LVIII Legislatura local, el entonces diputado por el PRI, Nicolás Bellizia Aboaf, colocó un cartel en las afueras de su cubículo legislativo, que si la memoria no me falla más o menos establecía: “En este cubículo se hacen gestiones, no se da dinero a la mano”. Nicolás fue criticado por ello pero en 2006, después que Homero Aparicio Brown dejara tirada la candidatura por el PRI, el ex diputado federal logró ganar la Alcaldía de su municipio en los tiempos en los que el tricolor daba 20 y las malas en materia electoral.
Ayer me llamó poderosamente la atención el diputado local electo por Nacajuca, Carlos Madrigal Leyva.
Fue el último legislador en retirarse del recinto legislativo, después de culminar la toma de protesta e instalación de la nueva Legislatura. Debo reconocer que no tenía el gusto de conocerlo, es más de no ser por el nombre en su camisola, pudo pasar desapercibido.
En lo que dialogamos algunos reporteros las novedades de la sesión se le acercaron no menos de 20 personas y uno a uno fue despejando el camino rumbo a las escaleras del edificio cameral. No hubo espavientos, salvo quienes lo identifican como un nuevo integrante de la fracción de Morena.
Con paciencia repitió hasta el cansancio y por un largo tramo, sin gritos y con voz pausada: “Los tiempos de bonanza ya se acabaron; dinero aquí ya no hay”.

Madrigal Leyva es pues un legislador parco, pero efectivo. Para quienes no creen que la “austeridad” del Gobierno Estatal y sus tres poderes va en serio, es éste quizás el agorero de la austeridad republicana, para los que llegaban al Poder Legislativo a “sacar el día”.

Se enmarca la postura del diputado en la reunión que en la Ciudad de México sostuvieron el pasado domingo el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador y Adán Augusto López Hernández, al término del cual el también gobernador electo confirmó que la reducción del 50 por ciento en gastos, salarios y presupuestos en todos los órdenes de gobierno va en serio.
Es quizás el legislador por Nacajuca un novato en materia de gestión política y legislativa; pero ayer los que lo abordaron se fueron convencidos de que ya el PRI y el PRD dejaron de gobernar Tabasco a partir del 1 de julio.

KYBALIÓN.-
No fue inusual la cantidad de personas que abarrotaron el Congreso tabasqueño ayer por la mañana durante la instalación de la LXIII Legislatura.
La “saturación” fue inclusive colorida, pero identificable. Los cerca de 170 trabajadores que conforman los tres sindicatos que existen en el Congreso tabasqueño llegaron como cada fin de Legislatura e inicio de otra: a pasar lista de asistencia.
Unos de azul, otros de verde y los más de color zapote en sus respectivos uniformes; entre ellos se ubicaron los más de 80 empleados sindicalizados que se encontraban laborando “comisionados” fuera de la sede legislativa.
La broma del día se la llevaron sus dirigentes, quienes mitad en broma, mitad en serio, configuraban la necesidad de reorganizarse en una sola agrupación, esta vez como el “Sindicato Independiente de Tamaleras, Niñeras y Quiroprácticas del Congreso del Estado”.