24/08/201800:00:32

Enviadme libros, libros, muchos libros

José Alberto del Rivero Análisis

Análisis

24/08/201800:00:32

Mis amables y leales lectores, mi alma recobró el optimismo de saber que López Obrador se comprometió, en una reunión que tuvo con rectores de varias universidades del país y profesores investigadores, a no reducir y/o en su caso aumentar el presupuesto a la investigación para apoyarla. Y que no quede duda del gran interés que tiene AMLO en este tema, pues ha propuesto para estar al frente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología a una académica, investigadora, científica y ganadora del Premio Nacional de Ciencia y Tecnología 2017. Mismo compromiso lo adquirió con los integrantes de ANUIES en una reunión que sostuvo con ellos, pues explicó que se mejorará la educación en el país y se buscará el equilibrio entre calidad de educación y cobertura educativa.
En cuanto a Tabasco nuestro próximo gobernador declaró que se rescatará el sector de salud y educativo, agregó que además van a recibir información del estado que guarda cada uno de los sectores y en su momento la dará a conocer.
Estas manifestaciones para la educación y para la investigación me hicieron recordar un documento que un amigo académico muy estimado me envió desde España, es una Alocución a Federico García Lorca de su pueblo de Fuente Vaqueros, localidad de la parte occidental de la comarca de la Vega de Granada.
“...Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.
Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: «Cultura». Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.”
Esa luz es la luz del conocimiento, y ese conocimiento va a permitir que México sea mejor y logre superar todas esas miserias humanas que nos han estado hundiendo, ¿y hundiendo por qué? recortaron los presupuestos a las universidades, en lugar de hacer efectivo el principio de progresividad que establece la Constitución, para robustecer, como decía Menéndez Pidal, aquella trabazón de los espíritus –el alma colectiva- inspiradora de la coherencia social, y AMLO así como el Cid que era un ejemplo de perseverancia, de sentido de la justicia, de voluntad integradora y de lealtad va a hacer que logremos concretar la Cuarta República.

@jardelrivero