27/07/202000:30:31

El Espejo Energético de Estados Unidos

Manuel Rodríguez González Análisis

Análisis

27/07/202000:30:31

Estados Unidos en medio de la pandemia, tiene proyectado para 2020 una producción de crudo en promedio de 11,6 millones de barriles por día (bpd), de acuerdo a la Administración de Información Energética (EIA); si bien es menor a la producción récord de 12.2 millones de bpd que alcanzó en 2019, cabe considerar que es el segundo registro más alto de su historia.
La importancia de estar atento al comportamiento del sector energético de nuestro vecino país del norte, radica en que es el principal surtidor de nuestras importaciones petrolíferas; convirtiéndose en un espejo, donde se reflejan los desafíos energéticos que tenemos hacia delante.
El Programa Sectorial de Energía 2020-2024, que público la Secretaría de Energía (SENER), reconoce una gran dependencia en la importación de combustibles y gas natural; si bien la balanza comercial de petrolíferos de 2019 tuvo una mejoría del 9 por ciento con respecto a 2018, continúa siendo alta, al registrar el año pasado exportaciones por 25,985 millones de dólares y por concepto de importaciones 47,207 millones de dólares, registrando un saldo negativo de 21,222 millones de dólares.
Importamos aproximadamente el 70 por ciento de combustibles y alrededor del 90 por ciento del gas proviene de Estados Unidos, afectando a la petroquímica nacional por la carencia de etano.
Para dimensionar la necesidad imperiosa de aumentar la producción nacional de hidrocarburos para reducir las importaciones, principios rectores del Programa Sectorial de Energía 2020-2024, echemos una muy breve mirada a la evolución del sector petrolero de Estados Unidos.
La revolución del shale oil, le ha permitido a Estados Unidos contar con casi 65 mil millones de barriles de reservas probadas, de acuerdo a estimaciones de BP; y pasar de una producción de 5 millones de bpd en 2008 a 12,2 millones en 2019.
En el actual entorno impactado por el Covid-19, el pasado mes de junio de acuerdo a cifras de la EIA, la producción semanal de petróleo rozó los 11 millones de bpd; es decir, su producción sólo ha descendido un 12 por ciento y los futuros del West Texas Intermediate han subido 113 por ciento, al rebasar el umbral de 40 dólares por barril.
En materia de gas, de acuerdo al informe 2020 de BP Statistical Review of World Energy, Estados Unidos gracias al auge del shale ha logrado en la última década un aumento anual promedio del 4.4 por ciento; llevándolo a representar casi dos tercios del crecimiento global de la producción; en 2019 registró un aumento de su producción de 10.2 por ciento, lo que equivale a 89.1 billones de pies cúbicos por día.
Con un crecimiento anual del 66 por ciento de la producción de líquidos de gas natural (LGN) en los últimos dos años, Estados Unidos se ha colocado a la cabeza de la producción mundial con una participación del 40 por ciento.