10/01/201900:15:23

Gato encerrado

Daniel Castro Jiménez Artículo

Artículo

10/01/201900:15:23

Durante el siglo de oro de Pericles surgió la expresión “gato encerrado”, siendo ésta la clave para que los “ladrones” identificaran la “talega” de cuero donde los pudientes guardaban sus piezas en oro o dinero.
Normalmente esa talega de cuero siempre iba escondida entre las ropas, o en su caso bien “blindada” en algún lugar de la casa. Finalmente la expresión continúa siendo utilizada en estos tiempos como un nombre coloquial para llamar a los rateros que hurtaban con astucia y engaño.Dinero guardado y escondido, pues, es ya algo normal cada fin de sexenio. La gran incógnita en éste que acaba de concluir es si está en algún lugar de Chiapas, por los rumbos de la Ciudad de México o en España, como algunos comentan.
Durante algunas de las reuniones que la Comisión de Educación del Congreso local realizó en dependencias que tenían problemas presupuestales para el pago de nómina o programas en el último tramo del 2018, el común denominador de los “reclamos internos” era la operatividad fiscal de Amet Ramos Troconis, titular de la Secretaría de Planeación y Finanzas del Gobierno del Estado.
En una de ellas inclusive la responsable administrativa de una dependencia menor “lloró” ante algunos diputados presentes, por la “angustia e impotencia” que le generó no poder reclamarle al funcionario el regreso de 67 millones de pesos que le habría prometido devolver para el mes de octubre, luego de firmarle como recibido –sin tocar ese dinero- tres meses antes.
Por ello algunos legisladores tienen bien claro que la cuerda reventará por lo más delgado en la revisión de la operatividad presupuestal del Gobierno del Estado durante el 2018. Son varias las dependencias que “reclamaron” ese “modus operandi” del titular de la Seplafin; el mismo que inauguró en 2017 ante el entonces titular de Salud, Rafael Arroyo Yabur, quien al no aceptar el mecanismo provocó su salida del sector.
Los problemas financieros del “gobierno del cambio” comenzaron desde el 2017 cuando sin margen de acción Núñez Jiménez le apostó a ese tipo de triangulaciones que momentáneamente le funcionó para terminar el año, pero que finalmente provocaron la irritación social de los tabasqueños sin Navidad en 2018 y dejó “desamparados” tanto a titulares de dependencias como a sus respectivos directores administrativos en cuanto a “la desaparición de los dineros”. Por ello recobra especial interés el anuncio tanto por parte del Poder Ejecutivo, encabezado por Adán Augusto López Hernández, como por la titular del Poder Legislativo, Beatriz Milland Pérez, que urgieron una reforma a la Ley de Fiscalización del Estado.
El asunto no es exclusivamente operar la renuncia del titular del OSFE, Alejandro Álvarez González, y generar condiciones de “credibilidad” a un órgano que no garantiza auditorías “confiables” para el trabajo que viene.
El fondo de la reforma busca las condiciones para “llamar a cuentas” y dar seguimiento al destino final que tuvieron en 2018 los 50 mil millones de pesos que llegaron a Tabasco y del cual se desconoce dónde fueron a parar.
Si las dependencias firmaron por un dinero que nunca les llegó, ¿a dónde terminaron? o ¿Para qué se usaron?
Las primeras versiones indican que el quebranto financiero de Arturo Núñez y Amet Ramos Troconis superan los 8 mil millones de pesos, particularmente en “transferencias de recursos” en programas federales de salud y educación; paralelo a ello nunca solventaron más de 4 mil 500 millones de pesos que trajo arrastrando desde el 2013 ante la Auditoría Superior de la Federación. Muchos reconocen la astucia del gobernador y su operador fiscal para tapar los hoyos del saqueo porque tenían una Ley de Fiscalización a modo.
Pero en 2019 la irritación social no ha terminado y luego de confirmar el actual gobernador que arranca sin margen de acción y con sólo 480 millones de pesos en caja, de los cuales el 80 por ciento son para pagos fiscales; alguien tiene que pagar los platos rotos para evitar que los reclamos tomen de nuevo las calles, o encontrar en su caso al bendito “gato encerrado” que permita resarcir el daño.

KYBALIÓN.- El subsecretario de Servicios Médicos de la Secretaría de Salud, Manuel Adalberto Pérez Lanz, presidió ayer la entrega de medicamentos, reactivos de laboratorio y material de curación al Hospital Regional de Alta Especialidad de La Mujer.
Pérez Lanz es un activo confiable en este reto del gobernador Adán Augusto López Hernández para garantizar el abastecimiento gradual de los hospitales hasta tener cubierto el cien por ciento del suministro de medicamentos e insumos. Pidió paciencia y confianza a la población tabasqueña con el compromiso de que la nueva administración estatal, que encabeza el gobernador Adán Augusto López Hernández, tiene como prioridad elevar la calidad de atención médica a toda la población del Estado.