08/09/201923:55:13

Golpes y dolores

Heberto Taracena Desde acá

Desde acá

08/09/201923:55:13

Las inercias no dejan de roncar de noche ni de día. El verano, de hecho, no se va.
Son, las inercias, como derrame interno y externo entre ganas y desganas de viejas prácticas y no previstas consecuencias.
Se ven y sienten así en el triunfo como en la derrota, digamos, religiosamente, en la salud y la enfermad: por dentro, por fuera.
El dicho de que los golpes enseñan suele no aceptarse a la hora de los catorrazos.
Que los éxitos, como sinónimo de poder, por lo común marean, se tiene por sabido. ¿Y entendido?
Los golpes externos pueden doler lo inimaginable, cuando los ganchos internos hacen acto de aturdimiento, más que de presencia.
Todo en altibajos de improperios, trátese del espacio que sea: lo mismo frente al Ángel que dentro del “sagrado” recinto de la Universidad o en la atención-contención de inmigrantes que exigen el paso obligado y con papeles en mano.
Malos ejemplos parecen estar haciendo una competencia en que nadie quiere perder las cámaras para gritar de lo suyo, salga lo que salga.
El último triste espacio se dio, todos sabemos, en la Cámara Baja, que, por cierto, lució a nivel de piso estos días. ¿Pero será el último?
Oigan que eso de reformar su Ley al cuarto para las doce y con la aparente convicción de perpetuar en el poder a Porfirio Muñoz Ledo, sí que es de vergüenza, dijo el mismo Presidente.
Eso de que haya tenido que intervenir la Secretaría de Gobernación y el Titular del Poder Ejecutivo Federal, no suena sino a responder a los golpes que vienen ahora mismo del interior del movimiento mayoritario. Ello aunado al dime que yo te diré de una oposición que “sin embargo se mueve” reparando, meramente, en lomo de calificativos.
La oposición, a partir del PAN, estiró la cuerda como nunca, por causas imputable no sólo a ellos sino a quien o quienes hayan tenido la idea, temeraria, de reformar de golpe y porrazo la Ley en la Cámara de Diputados, si bien en la de Senadores por anticipado no pasaría.
Aun sin la Ley, las cosas no quedaron sino vulgarmente condicionadas a que nadie debía encabezar la nueva Presidencia del legislativo si estuviese en la lista de quiénes agraviaron de palabras a Porfirio Muñoz Ledo…o al Presidente. Qué cosas.
Pero Muñoz Ledo no quiso dejar envío sin reenvío y, como al desgaire, soltó mentadas en el micrófono...
Qué espectáculo.
Qué modales para entretener a los ahora espectadores y antes votantes.
Y todo por sinsentidos que carcomen, en lugar de asistir a la Cuarta Transformación.
Ah, golpes de afuera calan; pero cómo arden los de adentro.