22/02/202123:40:32

Kleenex

Daniel Castro Jiménez Artículo

Artículo

22/02/202123:40:32

En el ajedrez a veces es necesario sacrificar un alfil para evitar que el Rey enroque. En política esta jugada está prevista cuando entre iguales se generan condiciones de aniquilación al contrario.
Ayer se buriló un intento de “sacrificio” con la aparición en medios del diputado plurinominal perredista Agustín Silva Vidal y 22 desconocidos, de los cuales sólo le llegaron seis.
Los políticos “desechables” tradicionalmente en México son sexenales, aparecen con un gobierno y se van con él. Los hay quienes ya caminan en el eterno oriente, pero nadie les ha dicho que son auténticos cadáveres.
Una renuncia al PRD, pero sin renunciar a la bancada legislativa, terminó por quitarle seriedad y liberar presión perredista.
En el PRD la postulación de Manuel Andrade Díaz, como candidato a la Alcaldía de Centro, no generó el impacto que se esperaba. Cuando menos en redes sociales las descalificaciones sumaron nueve de diez, si bien le fue.
El ex gobernador será un excelente candidato mediático. Dará nota sin lugar a dudas, pero las reacciones de adentro y de afuera del Sol Azteca continuaban hasta ayer por la mañana sin ser favorables a su candidatura.
Hasta que apareció Silva.
La renuncia al PRD de Agustín Silva Vidal pasó a convertirse en una “válvula de presión” en medio de tres impugnaciones a la candidatura del ex gobernador.
El argumento es sencillo: es precisamente el diputado ASV, el último de los reductos del “nuñismo”, cuya carpeta de corrupciones mantiene congelado el Órgano Superior de Fiscalización del Estado (OSFE) y la propia Auditoría Superior de la Federación (ASF), quien lo investigó por un faltante de cinco mil millones de pesos durante su administración.
Sin pacto o no, Núñez Jiménez y sus escándalos de corrupción será tema obligatorio en el proceso electoral intermedio de junio próximo.
Y Silva ha dado el primer paso para recordarlo.
Sin llegar a ser un auténtico alfil, le juega al pañuelo de cajita.

KYBALIÓN.- Un regalo para sus intentos de detractores fue sin lugar a dudas el éxito de las conferencias sobre los primeros 100 días de la reforma laboral realizado por el magistrado presidente Enrique Priego Oropeza y reconocido por los tribunales superiores de Justicia (TSJ) de Campeche, Chiapas, Estado de México, Durango, San Luis Potosí y Zacatecas.
Con propuestas que significan luz y camino para los operadores de este sistema de justicia, ya en vigor en siete entidades de México, se convirtió en un auténtico tapabocas a quienes desde la oscuridad pretendieron -sin conseguirlo- manchar una integridad construida a lo largo de los años con experiencia, honradez e integridad.