16/04/202023:59:08

La tecnología en cuarentena

Julio Díaz Gómez Columnista

Columnista

16/04/202023:59:08

En China o Corea del Sur son países en los que con el fin de combatir el coronavirus se usaron drones, apps, robots, inteligencia artificial, y demás, por lo cual sus gobiernos cuentan con gran cantidad de datos personales, esto causa inquietud entre sus habitantes.
El uso de la tecnología ha sido un elemento primordial en la cuarentena que ahora vivimos, pues va desde un medio de comunicación con familiares y amigos, un apoyo para el trabajo remoto, hasta un aliado para combatir el Covid-19, pero ¿qué tan cerca estamos de conocer su lado obscuro?
Efectivamente la tecnología se ha convertido en una forma de apoyo para trabajar desde casa y el momento en el que vivimos representa el gran experimento del que por años han hablado muchos analistas y expertos, en el cual se demostrará si la mayoría de los empleos se pueden realizar desde el hogar.
Sin duda, un punto de inflexión para muchas empresas, no solo multinacionales sino locales, el tema se relaciona con otros elementos como los derechos humanos y las libertades individuales.
Algo que han destacado diversos medios ha sido el repunte mundial de conexión online de adultos y adultos mayores debido al confinamiento, ya que mientras los adultos lo usan para el trabajo o la diversión, los menores para las tareas online o videojuegos.
Hoy en día ya ni siquiera es necesario contar con una computadora pues desde los teléfonos inteligentes se pueden realizar trabajos, llevar a cabo operaciones financieras, entretenerse o incluso hacer mediciones de salud, como lo vimos en China y Corea del Sur.
El número de usuarios de smartphones en México en 2019 fue estimado, por el INEGI, en alrededor de 75.4 millones y en contraste es uno de los países con la menor cantidad de teléfonos fijos por habitante en América Latina.
De acuerdo a la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) de 2018 se percibió que el uso de internet es un fenómeno urbano debido a que el 73.1% del total de la población urbana son usuarios de este servicio, lo cual contrasta con el 40.6% conectada en zonas rurales.
A simple vista parecería que la tecnología es una gran aliada, pero tiene su lado oscuro, así como en la serie Black Mirror de la plataforma Netflix, nos deja ver que no estamos tan lejanos a mucho de su contenido, ya que para facilitar nuestro trabajo usamos diversas aplicaciones que para ser actividades requieren información personal de la cual se puede hacer mal uso.
Y esta tecno-paranoia no es una conclusión sacada de la manga sino que se está viendo en China o Corea del Sur, países en los que con el fin de combatir el coronavirus se usaron drones, apps, robots, inteligencia artificial, y demás por lo cual sus gobiernos cuentan con gran cantidad de datos personales, esto causa inquietud entre sus habitantes.
Y si vemos el gran número de personas que usan las aplicaciones de sus teléfonos inteligentes a lo largo del día, ello representa que probablemente mayor cantidad de empresas cuentan con sus datos personales.
Actualmente, a fin de combatir el coronavirus, los ciudadanos en China utilizan una app mediante la cual se determina el riesgo que tienen de contraer este peligroso virus y obviamente dan datos privados.
Las personas deben rellenar algunos datos personales, explicar si tienen algún síntoma o si han estado en algún sitio afectado por la epidemia durante los últimos catorce días, ya con esos datos la app genera un código QR y según el nivel de riesgo que tenga cada ciudadano de contraer el Covid-19 se les asigna un color: rojo, amarillo o verde.
Por medio de la aplicación en los smartphones el gobierno tiene acceso a su ubicación, los lugares que visita a lo largo del día, las veces que van a hacer la compra al supermercado o si se acude a reuniones numerosas, lo cual evidentemente va en contra de las libertades individuales, ya que se registra la ubicación del usuario las autoridades pueden advertir si alguien infectado está moviéndose e incumpliendo el protocolo establecido. Es una medida extrema pero, aparentemente, resultó efectiva en China y Corea del Sur.
Por otra parte, de acuerdo a un reportaje del el diario El Español (18/03/2020) el Instituto de Investigación DAMO Academy de Alibaba, el cual desarrollo un sistema de inteligencia artificial mediante el cual se detectan casos de coronavirus mediante tomografías escaneadas a través de una computadora.
El sistema logra identificar entre pacientes con coronavirus y los que sufren neumonía ordinaria, con una exactitud de más del 95%. Dicho sistema se ha utilizado en lugares públicos con el consentimiento de los ciudadanos, esto independiente de los sistemas automotizados para monotorizar la temperatura.
Otro uso de la tecnología para combatir el Covid-19 ha sido el papel de los robots y drones con lo cual se evita el contacto físico. En diversos hospitales de China fueron los robots los que tenían contacto con las personas aisladas por el coronavirus, les entregaban las medicinas, los alimentos y otros productos.
Recordemos el uso que se les ha dado a los drones no sólo para sacar a pasear a las mascotas (y así evitar el contacto humano con otras personas) sino que se han utilizado para dar seguimiento a personas que andan en las calles y con ayuda de bocinas recordarles la importancia de permanecer en sus casas.
Sin ir tan lejos, debido a la cuarentena, en México ha tomado gran popularidad el uso de la plataforma Zoom, en la cual se pueden sostener videoconferencias con otras personas para temas laborales o personales, sin embargo, en Estados Unidos se empezó a prohibir su uso al acusarlos de mal manejo de la información de sus usuarios.
De hecho, diversos especialistas en ciberseguridad y organismos gubernamentales han señalado que Zoom tiene problemas cuando se trata de proteger los datos de los usuarios.
En Nueva York se ha prohibido el uso de esta plataforma, por ejemplo algunas escuelas de ese estado han ordenado que no se utilice para sus clases remotas, ya que existe un informe que afirma que Zoom envía datos de los usuarios de su aplicación a Facebook con fines publicitarios.
Seguramente ha escuchado en estos días del TikTok, una popular aplicación sobre todo entre los adolescentes, pero fue acusada de transferir ilegalmente datos de usuarios de Estados Unidos a China, de acuerdo con una demanda colectiva en California.
Según la acusación en contra de la compañía ByteDance, propietaria de la aplicación, TikTok presuntamente transfirió ilegalmente grandes cantidades de datos de usuarios y de identificación personal como son contactos de teléfonos, redes sociales, direcciones de correo electrónico, dirección IP y ubicación, a servidores chinos.
El tema es que esos datos personales se dan a la venta con fines comerciales e incluso se puede dar el caso de robo de identidad, aunado a lo anterior se debe tomar en cuenta que la mayoría de los usuarios son menores de edad y entre los permisos que se otorgan presuntamente es el rastreo en GPS.
Tenemos la tecnología a la mano y no solamente nos ayuda facilitarnos muchas de nuestras labores cotidianas sino incluso para combatir epidemias como el Coronavirus, pero como en todo, no todo es miel sobre ojuelas, la tecnología también tiene su lado oscuro. Sin duda el futuro nos alcanzó.
Tal como en la serie de Black Mirror, la tecnología nos está afectando más de lo que creemos, esa parte de ser vigilados para fines comerciales o de seguridad nacional es más cercano de lo pensado.
No debemos perder de vista que las nuevas tecnologías deben ser utilizadas como herramientas, el lado obscuro de la tecnología depende de para qué, por quiénes y qué objetivos se tienen en su utilización; hoy nos sirve para comunicarnos con nuestros familiares que no pueden salir, para acercarle a los enfermos las medicinas y así disminuir el riesgo de contagios, pero también puede ser utilizada para conocer los patrones de compras, comprometer nuestra seguridad, al poder ser rastreados, para no socializar con personas sino con amigos sin rostro y sin tener certeza que son quienes dicen ser, etcétera.
Usar a la tecnología como aliada sin perder de vista un objeto externo, mecánico, para uso humano y no depender de ella para poder vivir dentro de nuevas normas sociales donde vales más por el número de seguidores, likes o comentarios alcanzados.
Una vez pasada la cuarentena debemos regresar a los orígenes, no quedar automatizados, dependientes de medios externos para tener contacto con los demás. No quedar atrapados en las redes sino buscar nuevamente el acercamiento, porque estoy seguro que nos volveremos a abrazar. Porque ni todo lo que brilla es oro, ni todo el oro tiene mayor valor que lo humano.

Julio Díaz, polítólogo. Premio Estatal de Periodismo. Twitter @juliocomunica instagram: juliodiazcdmx