09/03/202000:28:17

No hay ley que valga sin educación y cultura

Guillermo Hübner Díaz Guayabera Política

Guayabera Política

09/03/202000:28:17

Es un hecho comprobado que una ley, por justa que sean, o parezca serlo desde la óptica del legislador, o de quien pone en sus manos la iniciativa, al no basarse en expresiones de conciencia cívica cierta y niveles culturales aceptables de la comunidad, no garantiza, en primer lugar, que se cumpla; y, en segundo, que su contenido no logre adecuar la mentalidad de las personas, de tal manera, que asegure una convivencia humana más armónica, afectiva, respetuosa. Deseable.
Muchos elementos, muchos factores, entendidos como fuerzas que actúan sobre algo, han dejado y dejan los legisladores a un lado, a la hora de elaborar una iniciativa de ley, analizarla, discutirla, adecuarla, etcétera, y finalmente votarla para convertirla en ley.
Ha sido un vicio, al parecer imposible de superar, elaborar leyes atendiendo más los criterios e intereses políticos y económicos de los grupos en el poder, que el interés social, la conveniencia de procurarle a la sociedad normas y leyes apegadas a una realidad cada vez más cambiante y exigente de mejores formas que le permitan no sólo expresarse legítimamente sino cristalizar esfuerzos para ser más libre, justa, igualitaria, humana, en la que todos los miembros, hombres y mujeres, jóvenes y adultos, no se diga niños y ancianos, tengan garantizada toda oportunidad para procurarse un mejor nivel de vida y bienestar.
Han olvidado los legisladores, quizá porque muchos de ellos carecen de ella, a la educación que debe de existir en una comunidad para dotarla de las leyes idóneas, adecuadas, propiciadoras de mayores niveles de desarrollo y felicidad, no sólo de obligaciones para que observe determinada conducta a partir de un texto legal que le es totalmente ajeno porque no fue educada para respetar, acatar, cumplir, obedecer, cooperar, contribuir, etcétera.
Viene esto a cuenta, amable lector, respecto de la llamada “equidad de género” que en nuestro país no alcanza a establecerse civilizadamente, sólo por la vía legal, debido precisamente a esa falta de concientización y educación que tanta falta hacen en México para reconstruir, para rescatar a una sociedad fracturada y volverla a una convivencia basada en principios y valores por desgracia perdida.
Ayer se habló profusamente del tema, debido a la celebración del Día Internacional de la Mujer, en el que las manifestaciones femeniles se dieron en todos los términos, en todos los tonos, en todas las tribunas, reclamándose derechos igualitarios, respeto, justicia, exigiéndose el cese a todo tipo de abusos, ultrajes, agresiones violentas, desapariciones, asesinatos, etcétera.
Creo, y pienso como seguramente muchos mexicanos pensaron no sólo ayer sino con anterioridad o siempre, que hay que hacer mucha conciencia en la población, mucha, repito, porque es mucha la que hace falta, para asegurarle a las mujeres, particularmente en México, su derecho a ser iguales y a una vida segura, libre de toda expresión violenta en su contra.
Es inaplazable un cambio de mentalidad, lo mismo que instaurar programas de culturización y sistemas educacionales que garanticen a las mujeres, los seres más bellos e inteligentes del planeta, eso piensa el reportero, estadios de igualdad, seguridad, justicia, felicidad.
Son inaplazables estas y quizá otras, muchas cosas más. La ley por sí, las leyes por sí solas, lo vemos cotidianamente, no logran que una mujer sea considerada igual que un hombre y goce de las mismas oportunidades para desarrollarse y manifestarse a plenitud. Digo.
La conciencia, la educación, son factores indispensables para cristalizar estos propósitos.

ALFORZAS / RASGADURAS
La violencia escala niveles insospechados y ataca en sectores de la población alejados de los círculos dominados por los criminales. **El caso reciente del asesinato del director del Instituto Tecnológico Superior de La Venta, licenciado Carlos Garrido Gular, fue el primero en llamar la atención****Un segundo caso acaba de registrarse en Comalcalco al ser baleado el ex alcalde y ex diputado, Héctor “El Toro” Peralta Grappin****Las autoridades aseguran que se avanza en el combate a la delincuencia, no se duda, pero horroriza el hecho de que el crimen abra nuevos frentes. .