12/11/201800:00:51

Los maquiavélicos y el “momento maquiavélico”

Joaquin Peregrino Gómez En concreto...

En concreto...

12/11/201800:00:51

La obra El Príncipe de Nicolás Maquiavelo, dio otra dimensión a la política de su época allá por el siglo XVI, hoy sigue siendo un libro de cabecera de los políticos en la actualidad a quienes por lo visto no se detienen en la moral, sino en las estrategias técnicas e inescrupulosas del poder. Pero ¿quién fue Nicolás Maquiavelo aparte de diplomático, funcionario, filósofo y escritor? En la obra “El Poder: de Maquiavelo a Foucault” de Francisco Ávila y Claudia Ávila Montaño “Para los seguidores del afán de poder, Maquiavelo no es más que consejero de príncipes o de reyes detrás del trono, paradigma del cinismo, genio maléfico de los peores políticos, orientador de tiranos, preocupado sólo por el mantenimiento del poder a toda costa, “gánster político”
Para otros, “habría fundado una nueva ética social en concordancia con el individualismo moderno”. Al separar la política de la moral, establece los cimientos firmes para considerarla como una ciencia - lo que hoy es- privilegiando el manejo técnico del poder sin ataduras morales, pero sin alentar la corrupción. Esto ha sido del agrado de muchos políticos, quienes no han reparado en aplicar una tecnocracia inmoral en el ejercicio del poder, sin atender el lado humano, que ni el mismo Maquiavelo disminuyó en su obra cumbre, pues no despojó por completo a la política de la moral. Pero ¿qué nos dice el término maquiavélico? Generalmente se emplea para señalar las actitudes o acciones de astucia, engaño, simulación e hipocresía que emplean algunas personas para lograr un propósito sin importar los medios empleados para alcanzarlo.
Según Carlos Salinas, el país está pasando por “un momento maquiavélico” y tiene razón, estamos atravesando por un momento de grandes decisiones al decir que “la República está ante un gran riesgo, el de renacer o el de desaparecer”, como lo estuvo en 1958 en la Reforma y en la crisis de 1982. A manera de historia diremos que uno de los momentos maquiavélicos inició precisamente con Salinas de Gortari en 1983 junto con el gabinete económico de Miguel de la Madrid. Llegaron muy ufanos a salvar a la patria, JOLOPO había endeudado al país y traía un desastre con el control de cambios, lo que trajo como consecuencia devaluación del peso y una estrepitosa caída de la bolsa mexicana de valores, recibieron el país con una deuda de 9 mil 400 millones de dólares, totalmente manejable, nada comparado con las cifras actuales.
Sin embargo con sus estrellas, alumnos de Milton Friedman John y Maynard Keynes formados en universidades extranjeras, implementaron el neoliberalismo quitándole al estado su participación en la economía, privatizando sus empresas y abriendo las puertas a las grandes empresas multinacionales y sustituyendo en los cargos públicos a los políticos por técnicos. Así comenzó el desmantelamiento de los bienes de la nación. El remedio resultó peor que la enfermedad, con De la Madrid en sólo cinco años, la deuda creció a 100.000 millones de dólares, la inflación al 4,030%, el poder adquisitivo decreció 70%, el PIB per cápita se redujo 10%, las paraestatales pasaron de 1155 a 413. Las remataron a sus amigos.
Aplicaron la doctrina de Maquiavelo privilegiando en el ejercicio de gobierno lo funcional sin importar la moral, elevando lo técnico sobre lo humano. Iniciaron una estrategia maquiavélica que hoy tiene al país al borde de la quiebra, la deuda que ese grupo de tecnócratas se comprometió a pagar, suma hoy 10.8 billones de pesos a la que se destinará en 2019 según AMLO, 725 mil millones de pesos para el pago de intereses. Astucia, Simulación, engaño e hipocresía fueron los desvalores de estos gobiernos durante de estos 30 años.
Al decir Salinas de Gortari que la Republica está en riesgo de renacer o desaparecer, le asiste la razón en lo primero, no en lo segundo; si se les hubiese permitido un sexenio más, desaparecen por completo la república, quiebran totalmente al país, terminan de rematar los bienes de la nación al extranjero y cumplen así su maquiavélica obra. Pero afortunadamente no fue así, el primero de julio el pueblo soberano de México se levanta boleta en mano y les quita el poder. Hoy al ver perdido sus privilegios sacan la cabeza Salinas de Gortari, Diego Fernández de Ceballos, Vicente Fox y Felipe Calderón, descalificando a Andrés Manuel López Obrador como presidente electo en una guerra inusual nunca antes vista en los anteriores relevos.
Saben que cumplirá lo que prometió y eso los tiene apanicados, no quieren perder sus prebendas. Aún no asume el poder y ya se ven los resultados, quitó la pensión a los expresidentes, canceló la construcción del NAICM la magna obra de corrupción del sexenio, eliminó el fuero constitucional, bajó los salarios y quitó privilegios a los altos funcionarios. El “nuevo Maquiavelo”, privilegia la moral a lo técnico, lo humano sobre los postulados neoliberales, ama la república, quiere profundamente a su país, le duelen los pobres y su plan estratégico va encaminado al rescate de esta grandiosa nación a la que los maquiavélicos no pudieron aniquilar por completo. Viene lo mejor, seremos testigos activos del renacimiento de la República. Serenarse es lo correcto políticamente, “la justicia es producto de la paz”. En fin, veremos