19/12/201800:00:01

Mejor trato y mayor respeto al ciudadano

Guillermo Hübner Díaz Guayabera Política

Guayabera Política

19/12/201800:00:01

El gobernador electo de Tabasco, licenciado Adán Augusto López Hernández, dio a conocer el lunes, luego de una reunión de trabajo con los diputados de MORENA, su partido, y miembros de su equipo de transición, el propósito de reordenar y modernizar la administración estatal, a partir de reformar la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo, cuya iniciativa se enviará al Congreso oportunamente.
Se entiende que para cristalizar esta ambiciosa empresa que convertiría a Tabasco en una especie de espejo nacional en materia de administración pública, el preocupado y responsable futuro primer mandatario, considera ya de manera detenida y cuidadosa, en detalle, el perfil de cada una de las personas que se encargarán de convertir el proyecto en eficaz programa de acción, al frente de cada secretaría y organismo desconcentrado, a partir del 1° de enero.
Adán Augusto, es un político ciento por ciento hecho en Tabasco y por lo tanto conocedor de qué área funciona bien, o mal, en cuál existen fallas que corregir, cuál la que tiene que eliminarse, fusionarse o actualizarse, para brindarles a los ciudadanos la mejor atención posible evitando la dañina duplicidad de funciones y las excesivas y desesperantes rutas burocráticas..
Hay, en el ámbito federal, un cambio real de gobierno -“verdadero”, diría el vecino-. Un gobierno que desde el primer momento y aun antes de iniciar sus funciones constitucionales, está diciéndole al mundo de qué se trata la Cuarta Transformación, por ello la reestructuración administrativas, la reforma a la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo Federal, con que opera el nuevo regimen a partir del 1° de diciembre.
El presidente Andrés Manuel López Obrador, viejo lobo de mar y más que aficionado, un devoto impulsor del cumplimiento y de la eficiencia, sabía –sabe- de la necesidad de que el nuevo Estado, la nueva República, contara –cuente- con una estructura orgánica y operativa cuya visión esté alineada a los objetivos y estrategias congruentes con las propuestas realizadas en campaña, como espera la ciudadanía en su propósito de ver un cambio en la forma en que el gobierno, sus dependencias y entidades, se vincule con la sociedad y los ciudadanos. El 18 de octubre, el diputado de la LXIV Legislatura del Congreso de la Unión, Mario Delgado Carrillo, coordinador del Grupo Parlamentario de Morena, “por petición expresa –afirmó en la tribuna- del ciudadano presidente electo de los Estados Unidos Mexicanos…”, presentó la iniciativa correspondiente para reformar la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo Federal.
Dijo ante el pleno, entre otras cosas, que “El cambio exigido por la ciudadanía mexicana demanda del gobierno modificar en lo necesario la estructura de la administración pública federal para así estar en mejores condiciones y disponer de mayores instrumentos para dar respuesta a los reclamos sociales, en especial a las demandas de la población en condiciones de pobreza que hoy no puede satisfacer las necesidades básicas que cualquier persona y familia requieren para su desarrollo y bienestar”.
Tabasco no podía quedarse a la zaga, detrás, no le estaría permitido darle la espalda a ese ímpetu republicano con que Andrés Manuel conduce la nave para hacernos sentir de nueva cuenta que somos mexicanos y que México es nuestro, que ya no debe de seguir despedazándose el país. De ahí el anuncio del gobernador electo, Adán Augusto, de reformar la ley para darle a la administración local, el impulso que requiere para que Tabasco despegue, avance y se proyecte al futuro como una entidad innovadora, de acuerdo con las circunstancias actuales del país.
Mucha responsabilidad encierra la administración pública de Tabasco –de cualquier entidad, claro-, cuyo cuidado y función efectiva, no debe de ser más obsequio para los amigos o el pago de compromisos políticos, sino compromiso a fondo, de veras, de obligatorio y eficiente cumplimiento, “sin distingo de credos o colores partidistas”.
Actualizar la vida institucional de Tabasco para caminar de la mano de la Federación, no sería ejercicio rutinario, que eso ha sido a través del tiempo la “actualización” o “reforma” del andamiaje jurídico, vil copia de cuanto ocurre en lo federal para no cumplir jamás los contenidos, sería un deber irrenunciable para contribuir con decisión y empeño, con el esfuerzo de los mejores hombres y mujeres amantes de la política y de la administración pública, armar a Tabasco con los mejores recursos para llegar a ser una entidad tenida como ejemplar.
Adán Augusto, es un político de carácter y fuertes convicciones sociales –tiene escuela-, “es un hombre de decisiones firmes y bien pensadas”, dice alguien que lo conoce, no se dudaría pues que su interés de actualizar la vida administrativa de Tabasco, culmine con éxito y la población sea atendida con mayor respeto y eficiencia. Sea para bien.