18/06/201902:59:02

¿Qué modelo electoral quiere Morena?

Alberto Aziz Nassif Alberto Aziz

Alberto Aziz

18/06/201902:59:02

Las piezas que más se han movido en las últimas décadas son, sin duda, las del modelo electoral. Prácticamente después de cada elección se le hacen modificaciones para corregir lo que falló en las elecciones anteriores.

Con el método de ensayo y error, la clase política se la ha pasado puliendo y limpiando los lentes de la democracia electoral. Hoy, el que lleva la voz es el partido gobernante, por eso preguntamos ¿qué modelo electoral quiere Morena?
Durante años se pensó que de estas reglas dependía —en buena medida— el futuro democrático del país. Ahora de nueva cuenta parece que estamos frente a las intenciones de otra reforma; sin embargo, hay dos condiciones extrañas, como me lo hizo ver una especialista en materia electoral: las reformas anteriores las ha promovido la oposición, con el fin emparejar el terreno y generar mejores condiciones para una competencia equitativa; y, como una consecuencia de lo anterior, se han construido consensos más o menos definidos en donde todas las fuerzas ganan algo. Hoy la oposición no aparece como actor, quizá porque no ha logrado recuperarse del tsunami de 2018, por lo que no ha expresado con fuerza sus demandas. Tampoco queda claro cuál es el objetivo de hacer otra reforma.
La obsesión de este gobierno es la austeridad, en lugar de que sea el bienestar. Con ese propósito hay que descubrir la intención de Morena para mover el modelo electoral porque hoy es el partido gobernante y domina el espectro político. La iniciativa del diputado de Morena Sergio Gutiérrez tiene como eje básico la palabra austeridad, al extremo de que se establece como una característica de lo que debe ser la República, ya no sólo será representativa, democrática, laica, federal, sino también, austera. Se pretende cortar el financiamiento público a los partidos a la mitad, una propuesta que seguro tendrá mucho consenso popular; también se quiere quitar a los Organismos Públicos Electorales Locales (OPLEs), que forman parte del modelo que generó la reforma de 2014. Otros diputados de Morena quieren fusionar direcciones del Instituto Nacional Electoral (INE), por ejemplo, la de capacitación y la de organización, como si su trabajo fuera asimilable, incluso se propone desaparecer la función de educación cívica y quitar al consejo general. En suma, el morenismo dice que quiere organismos técnicos y no políticos. ¿Será posible?
Se habla del alto costo electoral, pero no se dice que el INE no sólo organiza elecciones, sino que se le han sumado otras funciones, como la del registro electoral que genera la credencial de electoral, hoy el documento de identidad más importante, lo cual representa alrededor de 40% de su presupuesto; además hace otras funciones como la fiscalización partidista y la regulación de medios. En otros países estas funciones las hacen instituciones especializadas diferentes a la que organiza los comicios.
Se puede discutir sobre el modelo electoral, si se regresa al de tener el espacio federal, por una parte, y el espacio local, por la otra; o si se hace uno nacional sin OPLEs, a los que no se les puede desaparecer sin suplir sus funciones. Si algo se puede recortar ya, porque no es más que una ventanilla, son los tribunales electorales locales, que nadie extrañará, ni harán falta. Sobre el financiamiento de los partidos se puede recortar el recurso que se les da en el ámbito local, que incrementa el dinero. También se pueden tener campañas más cortas y austeras, es decir, ir hacia un modelo más europeo. Sin duda, juntar capacitación y organización es mezclar peras con manzanas, son dos funciones diferentes. AMLO tienen dos temas que le interesa legislar: la revocación de mandato (que en las elecciones intermedias sería confirmación de mandato) y poder hacer consultas populares rápidas y legales.
Lo que debería preocupar a Morena y a la oposición son reformas para impulsar la democracia interna en los partidos, para generar espacios reales de participación y de transparencia. Es hora de que los partidos puedan empezar a recuperar credibilidad entre la ciudadanía y eso sólo se logrará si dejan de ser aparatos costosos, manejados por élites desconectadas de la ciudadanía. No todo se resuelve con austeridad...

@AzizNassif