31/07/202000:16:54

Pandemia, sin solidaridad

Salvador Fernández Tiempo de política

Tiempo de política

31/07/202000:16:54

El coronavirus ha desnudado en el mundo entero a una sociedad deshumanizada, materializada, de consumo irracional y en estos tiempos de la pandemia en amplios sectores de la población, sin la mínima solidaridad, ni quiera por supervivencia propia.
Así lo prueban los 17 millones de contagiados y los 665 mil 500 muertos en todo el mundo, más los que perecerán mientras dure esta pesadilla global.
Estados Unidos es el mejor ejemplo de su sociedad consumista con el primer lugar de obesidad entre los adultos por su hábito a la comida y bebidas chatarras.
Nuestros vecinos encabezan el número de casos positivos con 4 millones 425 mil contagiados y 150 mil 683 muertos, es decir, el 25 por ciento mundial en ambas cifras, pese a ser el país más poderoso y rico de la tierra.
Y los países en vías de desarrollo como México adoptamos sus malos hábitos alimenticios, incluido el consumo de refrescos que nos ubican entre los primeros lugares del mundo.
La buena o mala alimentación no es una práctica determinada solo por el nivel de ingresos de las familias. En cualquier colonia popular, comunidad o ranchería del país y de Tabasco podemos observar todos los días a pequeños cargando con esfuerzo una Coca cola de tres litros, pese que en el caso de las zonas rurales existen frutas de temporada.
El problema es la mala educación nutricional y la flojera de las madres de preparar las aguas de frutas. El resultado es que México ocupa en el mundo el primer lugar de obesidad entre los niños y jóvenes y el segundo entre los adultos.
En las estadísticas de letalidad de este martes el subsecretario de Salud Nacional, Hugo López-Gatell, precisó que del 100 por ciento de las defunciones por el covid-19, tenían asociada una enfermedad crónica-degenerativa: el 43 por ciento padecían hipertensión, el 38 por ciento diabetes y el 25 por ciento obesidad
Este cuadro tétrico de padecimientos forma parte de la realidad de los mexicanos y tabasqueños. Y si se le agrega su falta de educación, pero sobre todo – porque no falta información- su egoísmo y falta de solidaridad, ahí están los resultados nacionales y estatales.
Por eso es tan criticable la actitud irracional del presidente Andrés Manuel López Obrador de negarse a usar cubre bocas como el primer y más importante ejemplo nacional para acatar esa recomendación sanitaria, en la que además ha caído en contradicciones el vocero y cabeza de la lucha contra la pandemia en nuestro país, el subsecretario López-Gatell.
Y por eso no se le puede cuestionar al ayuntamiento de Emiliano Zapata que imponga multa de 2 mil 400 pesos a quien no use cubre bocas en la vía pública. A los buros hay que cuidarlos por el bien de todos. En este caso, sancionarlos para que entiendan que no deben poner en riesgo la salud y -ahora vemos por los miles de muertos- la vida de los vecinos, los compañeros de trabajo y los peatones en general.

TIEMPO FUERA. - Nuestro cariño y solidaridad a la familia Herrera-Hernández por la dolorosa partida de Don Carmen, de quien solo recibimos afecto. Nuestra gratitud eterna. Que Dios les dé fortaleza y les envíe la pronta resignación a sus deudos y amigos.

sfernandez@ddt.mx