13/01/202023:58:48

PRD: señales

Daniel Castro Jiménez Artículo

Artículo

13/01/202023:58:48

Dos escenarios se presentaron ayer al interior del Partido de la Revolución Democrática (PRD), que al igual que Morena continúa con dirigencia interina en Tabasco.
La primera de ellas se dio en la sede partidista, luego que la dirigencia del Sol Azteca convocara a “sus estructuras municipales” a una gran concentración en la sede de Plaza de Armas, el próximo domingo 19 de enero, para conmemorar el desalojo de perredistas de 1994.
La intención de la estructura del PRD “vigente” podría ser la señal para el arranque de un PRD “morenizado”, toda vez que hace 26 años en que se dio este escenario, después de la llegada de Roberto Madrazo al gobierno, las cabezas visibles de este movimiento fueron: Andrés Manuel López Obrador y Darvin González Ballina.
Como lo escribió AMLO en su libro: “Entre la Historia y la Esperanza”, el plantón permanente de los perredistas en la Plaza de Armas, extendido hasta las inmediaciones de avenida 27 de Febrero y calles: Independencia, Ocampo, 5 de Mayo y Allende, buscaba impedir la entrada de Roberto Madrazo Pintado a Palacio de Gobierno y a los diputados locales sesionar en el Congreso estatal.
El mensaje político en ese entonces fue un “Acuerdo Político Nacional”, en el que participaría el PRD para impulsar la Reforma Electoral de Ernesto Zedillo, teniendo como interlocutor a Porfirio Muñoz Ledo. Fue el inicio -por cierto- de la resistencia civil “pacífica”.
Desenterrar estos recuerdos por parte de Darvin, en medio del proceso de elección interna que se ha detonado ya en todo el país por parte del PRD, no es gratuito en Tabasco.
Se presenta en medio de los anuncios de un ala del Sol Azteca por iniciar acuerdos con el PRI para un frente opositor que culmine en una alianza electoral en las elecciones intermedias del 2021.
Con la intención de Darvin al intentar “marcar su territorio” mediante una movilización política para conmemorar “la garrotiza a perredistas” por parte del PRI, permite de paso “medirle el agua a los camotes” y sopesar con qué cuenta para sostener una dirigencia o burilar un candidato a sucederlo, que lleve la intención de alejar una alianza con el PRI y busque acuerdos -a fin de cuentas- con su hermano mayor.
El otro escenario se presentó ayer con la alianza del equipo de Juan Manuel Fócil Pérez con los ex alcaldes perredistas de la anterior administración encabezados por Francisco Javier Cabrera Sandoval, quienes se anotaron para buscar la dirigencia estatal de este partido y sacar de la jugada a Agustín Silva y a Darvin González Ballina.
El PRI ya salvó su proceso de renovación; el PRD apenas inició ayer esta batalla interna de pronósticos reservados. Esperando por cierto que en los próximos días reaparezca el tercer implicado en este guateque amarillo: Héctor Peralta Grappin.
Veremos de qué cuero salen más correas.

KYBALIÓN.- La última columna periodística de Manuel Andrade Díaz, sobre el tema del PRI, dejó claro sus diferencias con la dirigencia nacional de Alejandro Moreno Cárdenas y por obviedad de la que encabeza a partir de la semana pasada Dagoberto Lara Sedas.
El alejamiento del ex gobernador de su partido resultará interesante para la nueva estructura del tricolor que parte de “cero”, sin nada, en la construcción y reorganización que realizará de aquí a la elección intermedia del 2021.
Puede que le resulte hasta positiva.
En las elecciones intermedias del 2015 nunca antes el PRI tuvo en su organización a grandes “gurús” apoyando campañas locales; desde la presencia en ese entonces de Manlio Fabio Beltrones hasta la reaparición de Roberto Madrazo Pintado. Sólo que la ciudadanía no vio bien ese mecanismo de participación y le alejó el voto al tricolor.
Lejos Manuel Andrade del PRI, habrá que ver cómo se maquila o se teje el nuevo mecanismo de participación interna a la hora de elegir candidatos frescos.
Dagoberto no tiene nada que perder; si logra recuperar espacios, serán números negros en cualquier escenario. De confirmar una hazaña así, MAD y compañía regresarán solitos.