09/02/202023:56:53

Puentes…de la pereza

Heberto Taracena Desde acá

Desde acá

09/02/202023:56:53

Si hemos de ser objetivos, loable resulta que sectores como el turístico y de comercio obtengan ganancias ricas al cruce de cada puente anual.
A todos nos atañe que a dichas partes les vaya a todo dar, dado el número de empleos que generan, entre otras cualidades, pero…
El pero tiene que ir en punto y aparte cuando nos preguntamos qué tal va a la educación mexicana durante el ir y venir de los benditos puentes.
El justo medio aristotélico nos pone en alerta al recordarnos que ni todo es para bien ni todo para mal. ¿Maniqueísmo? Para nada.
Sin embargo, datos sobre beneficios legítimos para el comercio y el turismo se repiten como la gran noticia que sale buena entre tantas y tantas...de varia dimensión.
Pero datos sobre mejorías que lleguen a la educación por la ruta de tales puentes, nos caen no sólo ambiguos sino desalentadores.
Es verdad, puntual verdad, que la inasistencia no podrá, a través de los ciclos ni de los siglos, traducirse en el mejor tonificante educativo.
Tanto como si una mayoría que disfruta merecidamente de solaz y esparcimiento, pidieran ampliarse a cuatro carriles los puentes vacacionales y resultaran ser de mayor longitud; tanto, parecido a que estudiantes, en actitud más biológica que racional, nunca quisieran que las clases se reanudaran; a tal grado que, al entrar al aula, vemos cada semblante, Santo Dios, desanimado, y no por haber asistido a un centro turístico, que de ello saborean relativamente pocos, sino a consecuencia natural del hábito de levantarse a otra hora durante más de treinta días...
Los puentes, hechos de concreto o del material que aporta la tecnología, necesitan revisión periódica, por presencia, y aún viendo a la seguridad de sus usuarios. Tan periódica que, al correr de los años, tendrán que repararse del todo a fin de garantizarlos seguros.
Luego entonces y con el mejor ánimo de ser parejos, por qué no revisar, con igual periodicidad, los puentes de días festivos, a fin de evitar destanteos en el aprendizaje. Dado que de ahí surgirán a la vida laboral ciudadanos encarnados en representantes populares o servidores públicos, incluidos profesionales y docentes. Y si esos puentes sirven de cama a la pereza, todo intento por hacer las cosas bien, humanamente bien, topa con rebotes de incompetencia por el lado en que ahora mismo y a futuro próximo queramos entendérnoslas.
No es cosa de poca importancia. Va en serio. Necesitamos cambiar de veras. Cambiar a partir de que equilibremos puntos de vista, diferentes, sobre el pro y el contra de puentes hacia turismo y comercio y los mismos puentes al paso de la educación nacional.