06/09/201800:00:37

Salinas, el recuerdo

Daniel Castro Jiménez Artículo

Artículo

06/09/201800:00:37

La mañana del 31 de diciembre de 1988, Salinas -este Pérez- fue sacado en vilo de la sede del Poder Legislativo de Tabasco. En el último año de gobierno del provisional “Chemita” Peralta, los guaruras estaban más grandes que él. ¿El motivo? “Irrumpir a gritos el acto solemne para responder una mentada de madre”.
Casi 30 años después se sentó en la misma banca. La pregunta es también para el decano de la crónica legislativa, Luis Enrique Martínez: ¿Cuándo fue la última vez que un gobernador electo estuvo en el Congreso local?
“Pregúntale a Salinas”, fue la respuesta.
Y sí Eduardo Salinas Pérez, en ese entonces corresponsal del diario El Nacional, es el testimonio viviente que ayer enmarcó el fin a la ausencia de un gobernante en la sede del Poder Legislativo, luego del rompimiento de la familia revolucionaria en aquella elección de 1988 cuando Tabasco y los tabasqueños se fracturaron en dos bandos: amarillos y rojos.
Salvador Neme Castillo rindió protesta el último día de 1988, fue el último gobernador electo del siglo pasado que estuvo presente en sesión solemne. En esa elección le ganó el proceso al hoy Presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, en medio de un proceso que cimbró la política nacional y dio paso a la creación del entonces Frente Democrático Nacional (FDN), encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas.
Desde entonces la fractura política en Tabasco ausentó de las sesiones, hasta para la presentación de sus informes de gobierno, a los ex gobernadores: Manuel Gurría Ordóñez, Roberto Madrazo Pintado, Enrique Priego Oropeza, Manuel Andrade Díaz, Andrés Rafael Granier Melo y Arturo Núñez Jiménez.
En medio de la cruzada de reconciliación nacional, convocada por Andrés Manuel López Hernández, en Tabasco el gobernador electo, Adán Augusto López Hernández, retornó a un rito político que ya estaba en el abandono.
A la convocatoria acudió el dirigente del PVEM, Federico Madrazo, nieto de Madrazo el grande; además del líder del PRI, Pedro Gutiérrez Gutiérrez y del PRD, Darvin González Ballina (fundador del FDN y del PRD); por Morena respaldó el histórico regreso el delegado nacional, César Francisco Burelo Burelo. No hubo figuras nacionales, esas están guardadas para el 31 de diciembre de este 2018.
Los “vientos de la reconciliación” de los tabasqueños podría ser quizás lo más destacable en la apertura del periodo ordinario de sesiones de la LXIII Legislatura. No hubo reclamos, vaya, ni siquiera discursos.
Adán Augusto López Hernández confió que esta nueva Legislatura esté a la altura de las circunstancias que vive Tabasco y el país. “De lo que se trata –mencionó- es de hacer las cosas distintas. Espero que sea para bien de Tabasco; esto se espera sea una nueva etapa y estén a la altura de las circunstancias”.
López Hernández es producto de una carrera política que cruzó por los tres principales partidos en Tabasco y ayer se reflejó en el poder de convocatoria que Morena desplegó para ponerle su sello a la casa, en medio de un mosaico partidista que hace muchos años no se veía.

KYBALIÓN.-
Hasta ayer por la noche los trabajadores del sector Salud acordaron que hoy jueves retornarían a sus puestos de trabajo.
Esto no son, sin embargo, buenas noticias.
De acuerdo al contrato colectivo la ausencia de sus fuentes de empleo los hace acreedores a un acta por abandono de trabajo al no estar respaldada esta manifestación de “brazos caídos” por autoridad alguna.
La estrategia de los líderes sindicales es recurrente en este tipo de manifestaciones, retornar al cuarto día para sortear la rescisión de sus contratos y volver a la carga al quinto día.
El Gobierno del Estado realiza gestiones directas ante la Federación para terminar el conflicto lo más pronto posible. En verdad esperemos que no haya necesidad de una segunda ronda de paros. Tabasco y los tabasqueños no lo merecemos.