11/05/201800:01:05

Tener razón o hacer bien las cosas

José Alberto del Rivero Análisis

Análisis

11/05/201800:01:05

Mis amables y leales lectores, permítanme ustedes comentar un problema de miseria humana que viene arrastrando Mario Vargas Llosa, digo viene arrastrando porque le recordaré a usted que este gran escritor que obtuvo el Premio Nobel de Literatura fue candidato por el FREDEMO en Perú en el año 1990 y fue derrotado frente a un populista según él, pero me atrevo a decir que igual de racista que él y nada demócrata como pretende hacernos creer Vargas Llosa, el pierde las elecciones por pertenecer a la extrema derecha de Perú, por representar a una minoría conformada por los ricos, los intelectuales, incluso políticos tradicionales, dejando a un lado a los segmentos menos favorecidos y repudiando a los cholos, que por un tiempo este término se utilizó discriminatoriamente y que fue usado por este escritor con desprecio como un reflejo de sus frustraciones y traumas de la infancia. Sin embargo, lo único que le podemos sugerir es que ya lo supere, aunque es tan grande la vergüenza por sus raíces que prefirió emigrar y adquirir otra nacionalidad.
Tengo otro tema que mencionarles, es el dialogo entre Cardona y Pepe Cárdenas, Cardona hace una serie de comentarios respecto a lo que AMLO expresó sobre proponer al padre Solalinde como defensor del pueblo (ombudsman), y aquí pregunto ¿tiene algo de perverso o de malo que una persona diga que quiere tener a su lado ayudándolo a gente buena?, cuando eso es lo que necesita México, gente buena, que tenga probidad y que quiera hacer las cosas bien, no gente perversa que siempre sea considerada para puestos de administración a como ya están acostumbrados a contratar la oligarquía.
Los Derechos Humanos siempre han brillado en las conciencias de las personas. Existe un documento que tiene vigencia desde el año 1297 conocido como el fuero del bosque, este documento está considerado la base moral y legal de los Derechos Humanos, porque defendió en los términos más claros el derecho humano sobre el que se fundan todos los demás. La idea fundamental de estos derechos es que el derecho existe antes que las leyes y que toda persona puede pretender que ese derecho sea suyo y en caso de necesidad, puede presentar resistencia contra una injusticia sufrida o una amenaza, porque son derechos inherentes a la persona, son tus derechos. En cuanto al nombre de “Ombudsman” se debió utilizar el término “defensor del pueblo”, como debe ser ya que nosotros hablamos la lengua castellana, pero así está establecido en el artículo 102 inciso B de la Constitución que establece el procedimiento para elegir a esta persona, por cierto, este artículo no habla de que deba tener alguna profesión.
Los Derechos Humanos tienen como referencia la Declaración Universal de estos derechos en comento (México tardo en reconocerlos), son un compromiso con la causa de la justicia y revelan nuestra capacidad ética individual y moral pública para garantizar, a través del Estado de Derecho, la dignidad de las personas. Deben ser entendidos como “los derechos del otro”, es decir, tus derechos (González Ibáñez, Joaquín, Derechos Humanos, terrorismo y políticas públicas, 2012). AMLO sabe que cuando un Estado no está seguro de tener la voluntad de proteger a todos los miembros de la sociedad por igual y concederles la máxima garantía de que sus derechos estarán salvaguardados como establece la constitución, hay que poner en duda la integridad de quienes presiden los poderes, pues de nada sirve un derecho si no encarna en acciones y México lamentablemente no tiene la cultura de estos derechos, por eso la preocupación de AMLO y no es que le interese tener la razón (que por eso tanto lo critican), a él le interesa hacer bien las cosas, que hay una gran diferencia entre hacer bien las cosas y tener razón.