15/10/202000:19:02

Tiempos de seca

Daniel Castro Jiménez Artículo

Artículo

15/10/202000:19:02

El año pasado, en el Congreso local durante un ejercicio de parlamento abierto, el colectivo “Conversando con Goliat” presentó un mapeo de conflictos sociales y ambientales en el país relacionados con proyectos mineros, eólicos, hidroeléctricos y de hidrocarburos, en el que se ubicó a Tabasco como primer lugar en número de conflictos socio-ambientales, derivado de la actividad petrolera.
Marcela Torres, a la cabeza de investigadoras de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) en México, ubicó el último conflicto de este tipo en las secuelas de las protestas en el pozo “Navegante IV” y “Terra 123”, que generaron problemas al gobierno de Arturo Núñez Jiménez.
En Tabasco la industria de la reclamación tiene su antecedente histórico en el “pacto rivereño” que detonó en 1983 durante el gobierno de Enrique González Pedrero con Eulogio López Méndez y generó la famosa recomendación Ciar-100 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para el pago de afectaciones a 22 mil campesinos de la zona de La Chontalpa.
Los ejidatarios lucharon durante ocho años para contrarrestar la autorización de abrir una bocana en Boca de Panteones desde 1975 que les afectó en el sector agropecuario.
De esa lucha pasaron 11 años para que apareciera la “resistencia civil” de Andrés Manuel López Obrador, que dicho sea de paso mantiene aún un adeudo histórico que se perdió en soluciones legales, pero terminaron con la movilización de “chocos” en tiempos electorales, cuando menos un buen tiempo.
Así pues los tabasqueños nos pintamos solos para eso de reclamar. Ésta sería pues la cuarta generación en estos asuntos del reclamo, ahora con las inundaciones “controladas” y con la variante de las difusiones en vivo en redes sociales.
Ayer -hasta el cierre de esta edición- se contabilizaron 16 bloqueos en distintos puntos de la ciudad para reclamar el pago de afectaciones por las lluvias. Por varias horas la gente se olvidó del coronavirus y la sana distancia.
El reclamo en sí ya no asusta al tabasqueño. El 2018 cerró con reclamos similares al gobierno de la familia López-Aguilera; es parte ya del calor tropical el salir a generar adrenalina.
En esta ocasión si hay daños colaterales a un rebrote pandémico, lo sabremos más adelante.
Pero sobre al particular en el Congreso local hubo debate intenso, sin más secuelas que un legislador perdido en su propia retórica: Carlos Madrigal Leyva.
De lo rescatable la propuesta del legislador José Concepción García González para presupuestar en el 2021 el dragado de los principales afluentes de Tabasco. Fue puntual y conciso, quien ha sacado la casta por la zona Sierra y sus municipios.
Gerald Washington Herrera Castellanos planteó el mantenimiento urgente de las obras de protección de la planicie tabasqueña ubicada en las márgenes de los ríos Grijlava, Carrizal, Viejo Mezcalapa y Medellín, abandonadas desde la salida de Andrés Granier; además del mantenimiento de drenajes y cárcamos de la ciudad de Villahermosa.
En lo político se consideró “mano negra” para afectar la carrera política del secretario de Bienestar, Javier May Rodríguez, quien arribó a la entidad para blindar la llegada del Presidente el próximo domingo.
Los hubo quienes adelantaron el destape de Mario Llergo Latournerie como el “caballo negro” a la Alcaldía de Centro, luego de atender satisfactoriamente cinco bloqueos en menos de seis horas.
Pero en términos reales y puntuales observamos una población confinada por el Covid-19 durante siete meses e inundada en menos de cinco días, que aprovechó siete días de sol para salir a expresar él por qué somos el primer lugar en la industria de reclamar algo.
Un relax tropical pues en tiempos de la 4T. Preparando el cuerpo para la elección que viene.

KYBALIÓN.- En lo personal debido a la dinámica del trabajo diario y la pandemia, desde la capacitación de los alcances del nuevo sistema penal acusatorio a medios de comunicación y abogados, estábamos alejados de este tipo de acciones que conllevan a vincular y actualizar el ejercicio profesional en favor de los ciudadanos.
El pasado sábado fuimos invitados por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) al curso de sensibilización de la reforma laboral a medios de comunicación.
Ayer tocó a 80 abogados postulantes, a través del taller de Derecho Procesal, acceder a estos procesos de actualización, en la que se nota el interés del magistrado presidente Enrique Priego Oropeza para que los profesionales, trabajadores y patrones visualicen a lo que se enfrentarán a partir del 18 de noviembre que entre en vigor la reforma. Una vez más deja constancia el TSJ del compromiso asumido desde el 1 de enero de 2019.