14/09/201800:00:34

Un VIVA por un México NUEVO

Guillermo Hübner Díaz Guayabera Política

Guayabera Política

14/09/201800:00:34

Mañana sábado, por la noche, con la mente y la mira puestas en el porvenir, cuando México comience el 1° de enero a sentir como nunca antes en la historia moderna del país el más fuerte impulso para iniciar su conversión en la Cuarta República, los tabasqueños como millones de connacionales tendrán la oportunidad de reiterar el enorme compromiso de seguir sintiéndose mexicanos.

La trilogía perfecta de símbolos patrios: la bandera nacional, la campana de Dolores y el himno nacional, serán objeto de honores, de pleitesía, se invocarán la independencia y la libertad y se glorificará a los héroes que lo dieron todo para librarnos de yugos aplastantes, oprobiosos, y de políticas propiciadoras de abusos y privilegios para el exclusivo gozo de muy pocos, de unos cuantos nada más.

El lábaro patrio ondeará flamante en las astasbandera de plazas y edificios públicos serpenteando en el aire por los cuatro puntos cardinales del país; la campana de Dolores y sus reproducciones resonarán a lo largo y ancho del territorio nacional detonando la algarabía popular y despertando sentimientos de fraternidad y patriotismo. Las notas del glorioso himno nacional, harán vibrar a miles de esperanzados seres humanos que empeñaron su confianza en un futuro mejor.

Cierto. Nuestra creencia es México pero poco hacemos por fortalecerlo y protegerlo de las acechanzas que tratan de engullirlo. Son las noches de los 15 de septiembre cuando la bandera, la campana y el himno, nos recuerdan la libertad, el sentimiento de mexicanidad y los derechos que gozamos, muchas veces malusandolos o de plano negándoles toda vigencia.

Se olvida con frecuencia que son la clave, la herramienta, el mecanismo para que los hombres construyan y hagan funcionar, para bien, las instituciones republicanas necesarias que jamás existirán por sí solas, sólo por el concurso de los seres humanos imbuidos de los mejores sentimientos, conocimientos, valores y principios.

La noche de este sábado representará una nueva oportunidad para renovar el compromiso de la unión, de la independencia y de la libertad, en una palabra el compromiso de construir, de veras, el México que ha venido negándose desde hace un buen número de años.
Construir una nueva república, hacerla fuerte y conservarla, no será jamás tarea fácil de no contarse con la aportación y el ímpetu transformador de mexicanos conscientes, de tabasqueños íntegros, inconformes con la desigualdad, la injusticia, la incultura, la inseguridad, la insalubridad, etc., existentes en la actualidad.

Mañana, sábado 15 de septiembre, cuando por la noche se recuerde y glorifique de nuevo el Grito de Independencia pronunciado por el cura Miguel Hidalgo, será ocasión de alegría, de fiesta, de fervor patrio y quizá de espíritu revolucionario y nacionalista. Los tabasqueños como el resto de compatriotas de otras latitudes, expresarán sus bondades acompañados de sus amigos, hijos y otros familiares.
Quizá hasta recuerden que México se invento a sí mismos al decirle a España en 1810: Yo soy un ser distinto a tu ser y soy libre… cuando comenzó a moverse la rueda de una historia propia muchas veces traicionada, vuelta patas pa?rriba, torcida de acuerdo con los intereses de quienes llegan no a servir sino a servirse, a enriquecerse, a robar, a traicionar.

Se está ahora en los albores de un nuevo y transformador quehacer público encaminado a lograr una cuarta transformación del país, luego de la Independencia, la Reforma y la Revolución, que se espera florezca y a fin de cuentas recobre en beneficio de millones de mexicanos, el bienestar perdido, la ilusión desgajada, la esperanza rota.