Haciendo un gran esfuerzo para subir tres pequeños escalones y sentarse frente a los micrófonos. Así dejó Rafael Nadal el Abierto de tenis de Australia, un torneo del que el español se despidió con una enorme preocupación tras abandonar lesionado su encuentro de cuartos de final ante el croata Marin Cilic.
El número uno del mundo dijo basta cuando perdía por 3-6, 6-3, 6-7 (5-7), 6-2 y 2-0 ante Cilic. Una lesión en el sector superior del muslo derecho obligó a Nadal a abandonar el partido después de casi cuatro horas de intensa batalla en la cancha Rod Laver.
Cilic, quien celebró apenas su segunda victoria en siete enfrentamientos sobre Rafa, se medirá en una inesperada semifinal al británico Kyle Edmund, quien derrotó antes al búlgaro Grigor Dimitrov, tercero del mundo, por 6-4, 3-6, 6-3 y 6-4. “Es duro de aceptar”, dijo frustrado Nadal tras un encuentro que parecía tener encaminado después de ganar un vibrante tie-break en el tercer set.
Nadal pidió la asistencia médica en el cuarto set, aunque pronto quedó claro que ya no podría seguir.
Intentó continuar, pero tras dos juegos en el quinto set arrojó la toalla y se retiró. Ayer por la mañana, el número uno del mundo se sometió a una resonancia magnética y el diagnóstico fue una lesión de grado 1 en el psoas-ilíaco de la pierna derecha que lo mantendrá fuera de las canchas durante tres semanas.
El líder del ranking podría reaparecer en el Abierto Mexicano a finales de febrero. Hyeon Chong se convirtió en el tercer semifinalista del torneo al vencer a 6-4, 7-6 (5) y 6-3 a Tennys Sandgren de Estados Unidos.
El surcoreano, 58 del ranking mundial y de 21 años, es el primer jugador de su país en llegar a semifinales de un Grand Slam.