Mediano de estatura, complexión fuerte, protegiéndose con un diminuto sombrero y caminando con una pequeña dificultad se asoma Omar Mena por la calle Josefa Ortiz de esta ciudad. En la mano izquierda sostiene una cajita negra con una ranura en la parte de arriba que muestra diciendo: “Buenos días amigos, soy atleta paraolímpico y ando buscando ayuda económica con lo que gusten apoyar, también soy un poeta tabasqueño y lo puedo demostrar”
Carismático atrapa la atención de las personas mientras explica su gusto por el deporte y porqué hay que echarle ganas a la vida.
“En particular yo tengo una prótesis porque mi discapacidad fue de nacimiento, pero eso no me impidió ser feliz, fui creciendo y me dedique al deporte. De que yo gaste mi vida en vicios porque no sirvo para mucho, mejor dije voy a encontrar mi lugar y me dedique al deporte” dice el tabasqueño Omar quien presume correr en silla de ruedas, jugar basquetbol y hacer levantamiento de pesas.
¡Yes I can! ¡Yes, I can! Repite sin cesar en inglés “Yo sí puedo. Yo sí puedo” lo recalca en español mostrando la prótesis que lo hace caminar más rápido en comparación cuando apenas era un niño y se movía con muletas.
“Como a cualquiera que tiene sus dos manos y por algún accidente pierde uno, se siente incompleto, así era en un principio, pero después dije mi vida tiene que cambiar y a pesar de estar con muletas yo corría, me tiraba al agua y hasta subía a las palmas de coco así como lo ves. Siempre he sido una persona hiperactiva” agrega el deportista.
Dijo que aunque tiene 50 años de edad se siente como de 30 y además la gente así se lo señala cuando platica con él escuchando sus cuartetos poéticos dedicados al amor.
“Invito a los jóvenes a que no se desanimen a que le echen ganas, que no derrochen su vida en la drogadicción o que por falta de trabajo que se dediquen al secuestro o robar. Siempre hay que seguir adelante y lo digo con todo el ejemplo de lo que ahora hago”.
Finalmente Omar pidió a la comunidad tabasqueña que si pueden ayudarlo para obtener una bovina ecualizada para que donde quiera que se presente pueda vociferar sus creaciones poéticas y, al final, juntar para grabar su disco, además que proporcionó su número telefónico para cualquier donación “ese es el sueño que tengo y primero Dios lo voy a lograr”.