El cobijo de los aficionados no es suficiente. Hay tristeza en el América, las alas están rotas y difícilmente volarán hacia el título del Clausura 2018. A su llegada al aeropuerto de la Ciudad de México, procedentes de Torreón, Coahuila, donde Santos Laguna ganó la ida (4-1), los jugadores americanistas forzaron la sonrisa en cada fotografía con los fanáticos. No hay ánimo ni para explicar a la prensa lo que sucedió el jueves, en el estadio Corona.
Por su parte, el técnico Miguel Herrera se ofreció a los micrófonos y cámaras, para ayudar a sus pupilos a escapar con más facilidad del ojo público. El Piojo aceptó que existe presión por la necesidad de remontar la serie, pero aclaró que cuenta con el plantel suficiente para salir avante del compromiso. “Obviamente que estamos golpeados, pero tenemos que levantarnos, tenemos todavía 90 minutos y trataremos de hacer lo imposible. Me ilusiono que todavía resta un partido y nada está resuelto y vamos a intentarlo, el equipo está consciente que tenemos que matarnos el domingo”. También comentó que ya analizó el partido contra los dirigidos de Robert Siboldi, en La Comarca, y le quedó claro que la suerte no estuvo del lado americanista.
“Tuvimos fallas arriba y tan mala suerte no pudimos haber tenido y ellos aprovecharon nuestros errores abajo”. En la vida ¿quién dijo que esto era fácil? Si fuera fácil me sentaría en un escritorio a leer el periódico y a rascarme la panza, la presión es diaria y así tenemos que dar resultados”, indicó. “No hay de otra [dar el partido perfecto]. La gente americanista estoy seguro que estará apoyando. Reitero, tenemos equipo para salir adelante”, concluyó, para después dirigirse a las instalaciones de Coapa. La buena noticia para el Piojo Herrera, la reaparición de Víctor Aguilera en los entrenamientos; estaría listo para la vuelta.