Redacción. – El hechizo de los 45 minutos corridos está por romperse. En el próximo Mundial, el futbol dejará de ser solo un deporte durante pausas obligatorias de tres minutos. Aunque la FIFA justifica estas interrupciones como “pausas de hidratación” por las altas temperaturas en sedes como Monterrey y Texas, la realidad es que han encontrado la mina de oro: americanizar el juego.
Expertos advierten que el torneo se convertirá, en la práctica, en un partido de cuatro tiempos, muy al estilo de la NFL o la NBA. Mientras los jugadores beben agua, las televisoras saturarán la pantalla con anuncios de autos, tecnología y bebidas. Con 104 partidos programados, la FIFA sumará más de siete horas de publicidad extra, transformando el estrés térmico de los atletas en ingresos millonarios para sus socios comerciales.
