Los clubes de México guardan en sus vitrinas 20 de los últimos 21 trofeos de la Copa de Campeones de Concacaf, pero no han logrado firmar a un solo finalista en la Leagues Cup desde que el formato se expandió en 2023. Aquel año, la competencia binacional disputada en Estados Unidos obtuvo el sello oficial de la confederación, tres boletos a la Concachampions y la coronación del argentino Lionel Messi como el primer campeón con la camiseta del Inter Miami.
La contienda anual, con el ritmo vertiginoso de una Copa del Mundo y una final fijada para el próximo 6 de septiembre, reúne a las 18 organizaciones de la Liga Mx y una representación similar del futbol de Estados Unidos. Como en ediciones anteriores, la irrupción del torneo corta de tajo el comienzo del Apertura 2026 cuando apenas se han disputado tres fechas, obligando a los planteles mexicanos a sumar más millas de vuelo y desgaste en comparación con sus rivales.
Esta vez, sin embargo, el mapa cede unos centímetros. Por primera vez en su breve historia, la Leagues Cup cruzará la frontera norte para albergar cuatro de sus 54 partidos de fase de grupos en suelo mexicano: uno en el Estadio Azteca, otro en la cancha de Tigres y dos más en el infierno de Toluca.
“Yo no juego partidos ni torneos amistosos. Esta es una oportunidad de competir por una copa internacional. Hay que aprender a hacerlo para lo que puede ser el futuro del equipo. Ganar reafirma un montón de cosas. Pero no sólo es ganar o perder, sino la forma, el cómo, porque el resultado puede ser engañoso”, dice desde Carolina del Norte el director técnico de Pumas, Esteban Solari, a pocas horas de su debut este martes ante el Charlotte FC en el Estadio Bank of America.
Los universitarios, ubicados en el cuarto lugar de la Liga Mx, enfrentarán el viernes al Cincinnati y cerrarán la primera fase contra el Columbus Crew.
“Los equipos de la MLS son muy físicos, corren mucho, pero queremos ir por todo este año. Hay que soñar. La gran mayoría ya ha jugado este torneo, lo hemos analizado y podemos hacerle daño al rival”, agrega el volante panameño Adalberto Carrasquilla, recuperado de una lesión en el aductor izquierdo que lo marginó de la Copa Mundial.
Con información de La Jornada
