Sierra Rose se volvió viral en redes sociales luego de relatar el impactante episodio que la dejó con graves heridas en el rostro tras una noche que —según contó— debía ser solo una salida entre compañeros de trabajo.
La joven narró que aceptó la invitación de un colega pensando que sería una reunión grupal, pero al llegar al bar descubrió que solo estarían ellos dos. Todo parecía una cita común hasta que la situación dio un giro trágico.
Una noche que terminó en tragedia
El encuentro comenzó en un bar donde trabajaba una amiga de Sierra, aunque el lugar estaba prácticamente vacío. Por ello decidieron irse a otro sitio; sin embargo, la amiga optó por marcharse al ver la larga fila de acceso al nuevo club. Rose aseguró no tenerle ningún reproche, pues jamás imaginó lo que vendría después.
Antes de llegar al segundo bar, ambos bebieron dentro del automóvil. Sierra aclaró que no estaba completamente sobria, pero que conocía sus límites y nunca se había embriagado hasta perder la conciencia. Según dijo, tampoco consumía drogas ni solía comportarse de forma imprudente.
El apagón de la memoria
Una vez en el bar, ambos pidieron tragos en la barra… y de ahí todo quedó en blanco. Sierra no recuerda nada más. A la mañana siguiente, el 18 de mayo, despertó con un mensaje de su compañero explicándole que se había caído por las escaleras, que había perdido el control de su vejiga y que él la había ayudado a limpiarse y acostarse.
Ella, sin sentir dolor ni sospechar nada grave, respondió disculpándose por lo ocurrido. Fue después, al levantarse a cepillarse los dientes, cuando descubrió el horror frente al espejo: su rostro estaba completamente desfigurado, con la mandíbula rota y una profunda herida en la barbilla que dejaba ver el hueso.
“Mi rostro estaba destrozado”
“Tenía una herida tan profunda en la barbilla que se veía el hueso; mi mandíbula estaba rota y desprendida. Mis dientes casi perforaron mi labio desde dentro. Tengo muchas cicatrices”, explicó mientras mostraba las secuelas ante la cámara.
A pesar de la gravedad de las lesiones faciales, no presentó golpes en otras partes del cuerpo ni señales de defensa; incluso mencionó que las uñas postizas que llevaba seguían intactas, aunque sí notó moretones dispersos.
Sospechas e indiferencia médica
El cuarto donde amaneció, relató, parecía una escena del crimen: había sangre por todas partes. En ese momento llamó a su novio, quien la llevó de inmediato a buscar atención médica. En el primer hospital no la atendieron adecuadamente y en el segundo solo le realizaron pruebas de alcohol y medicamentos, ignorando su solicitud de un análisis de drogas.
Sierra sospechó haber sido drogada, aunque no pudo confirmarlo por la negligencia del personal. En ese momento no accedió a una prueba de violación, ya que no creía que su compañero fuera capaz de hacerle daño y además ya se había bañado y cambiado de ropa. Solo después, impulsada por familiares y amigos, presentó una denuncia formal.
Sin justicia ni respuestas
El proceso, sin embargo, fue decepcionante. La policía nunca obtuvo material del bar ni logró que su compañero de trabajo acudiera a declarar. La última vez que habló con él, el hombre le dijo que lamentaba que nunca obtendría “el cierre que deseaba”. Desde entonces no ha vuelto a saber de él ni del detective asignado a su caso.
Hoy, Sierra Rose sigue sin entender lo que pasó aquella noche. A pesar de las cicatrices físicas y emocionales, intenta convencerse de que todo fue un accidente. “Quiero pensar que me caí para no alimentar sentimientos que me lleven a una depresión”, confesó al final de su testimonio.
@sra.rgnsstory on how i broke my jaw — part 1/? (probably 4-5)
Con información de Net Noticias