Cabo Cañaveral.- Una imagen captada por el rover Curiosity de la NASA en Marte generó revuelo en redes sociales al mostrar una silueta con apariencia de medusa sobre el horizonte del cráter Gale. La fotografía, tomada por la cámara de navegación derecha del vehículo, exhibe una mancha oscura con un cuerpo abultado y prolongaciones delgadas que recuerdan tentáculos.
La difusión masiva de la imagen llevó a especulaciones sobre posible vida biológica o naves extraterrestres. Sin embargo, los científicos de la agencia espacial estadounidense descartaron que se trate de un objeto físico real. “La prueba contundente radica en que la figura no aparece en las tomas secuenciales capturadas apenas unos segundos antes y después. Al comparar los fotogramas del paisaje marciano, la supuesta criatura se desvanece por completo sin dejar rastro alguno en el terreno”, señalaron.
La explicación más probable, según los expertos, es que un rayo cósmico impactó el sensor de la cámara. “Al carecer de un campo magnético global y poseer una atmósfera extremadamente tenue, Marte queda desprotegido ante estas partículas espaciales. Cuando un rayo de alta energía impacta los píxeles durante la exposición, se produce un estallido electrónico momentáneo. Este fenómeno suele generar artefactos ópticos, manchas o patrones geométricos extraños que distorsionan el resultado final”, explicaron.
Otras hipótesis consideradas por el equipo de imágenes incluyen fallos en la compresión o transmisión de datos digitales, que podrían crear formas inusuales durante el procesamiento de píxeles. Aunque no se descarta un fenómeno atmosférico transitorio, como un breve remolino de polvo, la perfecta alineación de la silueta pixelada refuerza la teoría de un origen interno en el instrumento.
La NASA también atribuyó la interpretación de la figura a la pareidolia, la tendencia humana a reconocer formas biológicas en paisajes áridos. El rover Curiosity ha captado previamente rocas con formas de patos, corales e incluso caras.
“El riguroso análisis científico demuestra que el entorno marciano sigue respondiendo únicamente a procesos geológicos y físicos. Este fascinante enigma resalta la importancia de entender el comportamiento de la tecnología espacial antes de formular teorías alienígenas”, concluyeron los científicos.
Con información de NetNoticias
