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Liberan al “Chelo Satán”

Agencias DIARIO DE TABASCO
07/09/2017 | 01:00:02

Fue juzgado por el asesinato de los cuatro integrantes de la familia Fuentes Esperón que conmocionó a Tabasco

Este miércoles por la mañana Marco Iván Soto Vidal, mejor conocido como el “Chelo Satán”, obtuvo su libertad luego de “compurgar” una condena de ocho años de retención en el Consejo Tutelar para Menores Infractores, tras haber sido juzgado por el asesinato de los cuatro integrantes de la familia Fuentes Esperón.
Justamente ayer miércoles se cumplieron los ocho años de “condena” que se impuso al que se le imputó el sobrenombre de “Chelo Satán” y a quien se le acusó de haber asesinado junto con tres sujetos más al político y empresario tabasqueño José Francisco Fuentes Esperón junto con su esposa, Lilian Argüelles Beltrán y a sus dos pequeños hijos, José Francisco y Fernando de apellidos Fuentes Argüelles, en un terrible asesinato ocurrido el 5 de septiembre del año 2009, en lo que fuera su residencia ubicada en la privada Tucanes de la colonia Primero de Mayo.
Tras aquel asesinato las autoridades arrestaron al “Chelo Satán”, quien nunca confesó ser responsable del multihomicidio, pero las evidencias presentadas por la entonces Procuraduría General de Justicia (PGJ) de Tabasco fueron contundentes para “retenerlo” y que por ser menor de edad sólo fue sancionado por los cuatro asesinatos, robo y violación a ocho años de “encarcelamiento”; esto porque era menor de edad, incluso la “pena impuesta” violó garantías individuales del entonces menor debido a que la sanción debió ser de máximo cinco años.
De acuerdo a los expedientes y acusaciones que realizó la entonces PGJ, Marco Iván Soto Vidal fue acusado de ser el autor intelectual del asesinato de la familia Fuentes Argüelle, acusado de allanar la vivienda, de asesinar a “Pepe” Fuentes y también de matar a la esposa de éste, a quien incluso la atacó sexualmente antes de que ella muriera por disparos de arma de fuego al momento en que lo descubrió en su habitación. Los menores fueron asfixiados al ser cubierta su cabeza con cinta industrial y en esto participarían tres individuos más y de los que uno jamás apareció.
En las declaraciones oportunas de los tres detenidos, en los casos de Marco Iván Soto Vidal; así como Julio César Moreno García y Ricardo Hernández Rodríguez, éstos entraron en contradicciones. La entonces Procuraduría de Justicia confirmó la ideación de las acciones de estos sujetos, incluyendo al todavía prófugo de la justicia Javier Noverola.
Durante los interrogatorios los detenidos Ricardo Hernández y Julio César Moreno dijeron que Marco Iván los invitó a perpetrar un robo; se suponía ese era el objetivo, pero en los hechos las cosas se salieron de control.
Incluso las autoridades en aquel momento revelaron que el “Chelo Satán” estaba obsesionado con la señora Lilian y que incluso la espiaba constantemente en sus actividades diarias.
El escape de estos criminales fue a bordo de una unidad propiedad de la familia, en la que robaron algunas pertenencias; pero ésta sería ubicada, abandonada, por el parque “La Pólvora” y en su interior las cosas robadas.
La Procuraduría General de Justicia del Estado de Tabasco, en ese entonces a cargo de Rafael González Lastra, operó el caso con el mayor sigilo posible y Marco Iván Soto Vidal “pagó” ante la sociedad el encarcelamiento de ocho años de retención hasta que fue liberado ayer y no puede volver a ser juzgado.

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