El Obispo de Tabasco, monseñor Gerardo de Jesús Rojas López, confirmó que algunos precandidatos han buscado dialogar con él; sin embargo no existe una agenda especial para ellos, por lo que son tratados como todo ciudadano que pide una cita.
Explicó que “la Iglesia está en la disposición que nos marcan las leyes y también la Iglesia forma conciencia pero no busca a los candidatos, reza por ellos y si ellos buscan a la Iglesia, no los rechaza, los escucha y dialoga y está atenta, por eso es católica, es abierta, puede venir cualquiera a dialogar, los feligreses y sacerdotes.
“Sí nos han buscado los precandidatos, han hablado y con mucho gusto los atenderemos; pero no se tiene una agenda especial, se les atiende como cualquier ciudadano. No hay temas a discusión porque no vamos a discutir; ellos manifiestan que quieren ser candidatos. Es como cualquier ciudadano. Ahorita sólo los escuchamos y creamos conciencia entre los feligreses a través del Evangelio”.
FALSOS PREDICADORES
El Obispo de la Diócesis de Tabasco, Gerardo de Jesús Rojas López, reconoció que siempre hay timadores y a veces no se puede identificar; incluso pueden pedir a su nombre de la Iglesia, lo cual se da con frecuencia.
Aunque no se sabe cuántos hay en esa condición de falsos predicadores, pidió tener cuidado para evitar ser víctima. “Cuando hay una ayuda a la Iglesia se pide desde la Iglesia y con un recibo, con sello y firma. Siempre que son ayudas se pide que el donante solicite su comprobante”.
En hogares violentos germinan feminicidios
En cuanto a los cuatro feminicidios que se han registrado en la entidad, monseñor Gerardo de Jesús Rojas López, Obispo de Tabasco, consideró que todos deben ser más conscientes y menos violentos en la familia y el matrimonio; mientras que las autoridades deben atender los casos pues cada uno tiene su responsabilidad.
“Siempre que hay un feminicidio hay que poner atención. Quizás las estadísticas van bajando, esperemos que sí pero nuestro llamado es a través de la vida de fe, pues Cristo nos pide la conversión y cuando lo tenemos en nuestra vida”.
Enfatizó que no se buscan culpables, se buscan soluciones. “Consideramos en la Iglesia que la mejor solución es la formación, a través de la vida evangélica se va formando el niño desde pequeño, como aparecen en el Evangelio: enseña el respeto a los hermanos, le enseñan la caridad”.