Más que con firmar un pacto de civilidad con Andrés Manuel López Obrador, se debe “acreditar todos los días con dichos, con hechos; manifestándole a la sociedad que lo que queremos hacer es construir con ellos diferentes alternativas. Lo que quieren escuchar de nosotros no son descalificaciones, sino propuestas”, respondió José Antonio Meade Kuribreña.
Después de reunirse con militantes priistas con la presencia de la precandidata a la gubernatura de Tabasco, Gina Trujillo Zentella, el precandidato presidencial de la coalición “Todos por México” que integran los partidos PRI, PVEM y Panal, abordó varios temas en entrevista con Diario de Tabasco El Universal.
Contrario a lo que dijo hace unos días en Tabasco el director nacional de la Conagua de que habían concluido las obras del Programa de Protección Hídrico, Meade Kuribreña expuso su visión de conjuntar inversiones con el desarrollo agrícola, de manera corresponsable e integral con los gobiernos Estatal y municipales. Sobre las obras de protección el precandidato respondió a preguntas de que habemos tabasqueños de primera y de segunda y en cuanto al desarrollo económico mexicano de primera y de segunda; además del incumplimiento de las obras firmadas ante notario por el entonces candidato presidencial priista Enrique Peña Nieto.
Como pudo ver en su llegada por Avión, Tabasco es más agua que tierra, pero este año la Conagua destinó casi nulo presupuesto para obras de protección.
El proyecto de protección a Tabasco tiene ya muchos años. A mí me tocó ser parte de ello cuando fui secretario de Energía. Nos tocó aquellas inundaciones, no las del 2007 y 2008, sino las del 2011 y 2012 que implicaron incluso desviar el curso, el cauce del río para generar mayores espacios de protección. Se debe continuar no solamente con inversión en materia de protección, sino con la inversión necesaria para que la infraestructura hídrica de Tabasco le permita encontrarse con su desarrollo agrícola. Entonces hay que hacer esos dos conjuntos de inversiones: Tabasco tiene un gran potencial de agricultura y de ganadería, por lo que la visión debiera no sólo ser la protección que es fundamental y además tenemos que asegurarnos bien que funcione a nivel federal y que funcione a nivel de las ciudades. Si invertimos en lo federal y los cárcamos no funcionan, si invertimos en lo federal y los drenajes no están al día, quiere decir que esa inversión en protección se queda trunca; tiene que haber la participación federal, tiene que haber el compromiso de cada una de las ciudades de los municipios y tiene que tenerse una visión más amplia para reencontrar y volver a potenciar la visión y el potencial de Tabasco.
¿Qué le diría entonces a los municipios de La Chontalpa que se sienten tabasqueños de segunda porque se protegió Villahermosa, pero las aguas las mandaron para allá?
A ver, tenemos que seguir trabajando integralmente, tiene que ser de manera coordinada y tiene que ver participación federal, estatal y municipal. Hoy los esfuerzos no pueden hacerse solamente sin coordinación de los niveles de gobierno, porque al final el tema del desarrollo hídrico del Estado debe involucrar cooperación, compromiso; involucra mucha coordinación y mucho esfuerzo para hacer más.
En el Sureste 20 millones de habitantes nos sentimos mexicanos de segunda ante el potencial del Norte y Centro del país. ¿Qué propuesta trae el candidato del PRI en ese sentido?
Hemos venido trabajando en el Sur y el Sureste en varias dimensiones. Una dimensión es la atención, otra dimensión es la estructural. Y estructuralmente ¿qué necesita el Sureste para cerrar la brecha de desarrollo con el Norte? necesita políticas públicas diferenciadas, necesita zonas económicas especiales, necesita que nos demos cuenta que la matriz energética del Sureste tiene que ser tan competitiva como la del Norte, que la infraestructura del Sureste tiene que ser igual de competitiva que la del Norte.
Y ahí vemos realidades diferenciadas. Tenemos una realidad que es el potencial energético de Tabasco y la posibilidad de convertirlo en manufactura, es probablemente todo el Sureste el que tenga mayor camino en términos de esa diversificación en esta economía. Tabasco tiene una energía que hoy no se ha convertido en una industria manufacturera, tiene acceso a gas y tampoco se ha traducido en una industria de transformación.
¿Qué es lo que tenemos que lograr? En Tabasco tenemos que lograr una industria manufacturera, un sector energético y una buena zona económica especial, en ganadería y agricultura, para que sean muchos los motores que permitan diversificar la economía de Tabasco, cerrar la brecha con el Norte y cerrar la brecha consigo mismo, porque Tabasco ya encontró en muchos de esos sectores espacios de éxito que fueron orgullo de Tabasco y que permitieron que Tabasco se conociera en México y en el mundo por su cacao, por su ganadería, por su piña, por cada uno de esos elementos que le dieron a Tabasco grandeza.
300 mil tabasqueños votaron por el anterior candidato presidencial del PRI en 2012, quien firmó acuerdos ante notario y no cumplió…
Fueron 340 mil.
Ok no escatimemos, pero no cumplió, pese a que firmó ante notario…
Son trabajos que se han venido haciendo, que se van a tener que ir continuando, que se va a seguir trabajando. Apenas hace tres días estuvo aquí, entregando muchas de esas obras. Es un trabajo que implica un compromiso que no se agota ni en un año ni en un ciclo. Es un proceso de transformación en donde habremos de estar empeñados el tiempo que sea necesario para que Tabasco se reencuentre con dos elementos, se reencuentre con seguridad y se reencuentre con empleo; ya lo que la gente quiere en Tabasco es dejar un poco esa política de confrontación y reencontrarse con elementos fundamentales, vivir seguro, vivir tranquilo, tener empleo, tener buenos servicios. Y hoy si revisamos en cada uno de esos sectores hay elementos en donde todos quedamos a deber y donde todos debemos comprometernos para un destino diferente.
Lo que no vemos parejo los tabasqueños es que un puente, un segundo piso en Puebla de 11 kilómetros se termine en un año y en Tabasco se tarden diez años en construir una obra.
Es un tema que tenemos que corregir en todo sentido. La productividad también en el país tiene que encontrar elementos que ayuden a ecualizarla. Si tenemos esos diferenciales en productividad, lo tendremos en salarios y en oportunidades. Al final el tema es cerrar brechas, cerrar brechas entre el Sur y en el Norte y poder acreditar compromiso frente a Tabasco de que estos tres elementos habrán de estar en la vida del tabasqueño; han sido tres años muy duros, han sido tres años donde ha faltado empleo y donde ha faltado seguridad; tres años en que Tabasco enfrentó una brutal crisis energética que nos recuerda en la importancia e insistir en que sean todos estos elementos.
Usted habla de confrontación y los tabasqueños hemos vivido muchísimos años de confrontación. Aquí en la tierra de Andrés Manuel López Obrador, ¿usted estaría dispuesto
a firmar un pacto de civilidad en esta contienda?
Mira, yo creo que el pacto de civilidad lo debemos hacer diario con la sociedad, frente a quienes nos presentamos y debemos acreditarlo no con firmas, sino con dichos, con hechos; manifestándole que lo que queremos hacer es construir con ellos diferentes alternativas. Lo que quieren escuchar de nosotros no son descalificaciones, sino propuestas. Lo que quieren saber de nosotros es que si vamos a ser capaces, con perfiles y con experiencias, de ofrecerles soluciones que les hagan sentido a los retos que les aquejan.