Al término de una reunión en al Secretaría de Gobernación, los tres partidos aliados informaron que votarán en favor de esta reforma, porque representa un avance para la democracia.
PT y PVEM, que negaron el apoyo a la reforma electoral, ahora destacaron que están al cien por ciento con el Plan B de la presidenta Sheinbaum.
El presidente del PT, Alberto Anaya, aseguró que esta nueva propuesta de la presidenta de la República cuida que no se afecten y no se echen abajo los avances democráticos del país.
“El Partido del Trabajo manifiesta su total respaldo al Plan B de nuestra presidenta y su total respaldo ante adversarios internos y externos”, puntualizó.
La presidenta del Partido Verde, Karen Castrejón, afirmó que en este proyecto que será enviado por la mandataria a las cámaras del Congreso, los aliados de Morena encontraron coincidencias que sirven a México porque representa un paso importante para fortalecer nuestra democracia.
“También coincidimos en la propuesta de reducir la integración de los cabildos en todos los municipios de nuestro país para generar ahorros de recursos para que se queden para los estados y municipios, y los puedan invertir en obra pública y en programas sociales para la gente. Igualmente, coincidimos en la propuesta de la presidenta de México para una eventual modificación en el proceso eventual proceso de revocación de mandato y en el procedimiento para la realización de consultas populares.
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, aseguró que después del desacuerdo en torno a la reforma electoral, “haber alcanzado un acuerdo en torno al Plan B de es un acierto político que demuestra que el diálogo sí da resultados, y que la convocatoria de la presidenta Claudia Sheinbaum encontró eco y voluntad en nuestra coalición”.
Dijo que este acuerdo ratifica la firme decisión de continuar con el proceso de transformación que vive México.
Por su parte, la presidenta de Morena, Luisa María Alcalde, afirmó que el Plan B recoge algo fundamental: el deseo del pueblo de México de tener una democracia más austera, más justa y verdaderamente representativa.
“Esta reforma empieza por donde el nivel es más cercano a la gente. Durante años se inflaron cabildos con regidurías y sindicaturas que muchas veces respondían más acuerdos políticos que a las necesidades de la ciudadanía. Esto significa menos burocracia, pero más recursos que se quedarán en los propios municipios y en los propios estados. También pone orden en los congresos locales, donde en muchos estados el gasto legislativo creció sin límites”.
